Campaña #laredtambiénlee

Campaña #laredtambiénlee

    Parece que muchos de los grandes santones del mundo del libro y de la cultura siguen anclados en una realidad que les impide comprender el inmenso potencial que tiene la red para la difusión del conocimiento y de la creatividad. La red existe. En la red se mueve mucha cultura, no pocas veces incluso más cultura que en los soportes tradicionales, y desde luego otro tipo de cultura, por qué no decirlo, mejor, más inmediata, compleja, intertextual e interactiva. Y hay muchísima gente detrás de ese movimiento, gente que en la inmensa mayoría de los casos lo hace por amor al arte, sin recibir un duro a cambio, o por cuatro perras, que es lo mismo. Así que basta ya de ningunear el medio.

    Este es el espíritu de la propuesta que leo en Estandarte, aunque en realidad la idea nace de un artículo de Eva Orúe en Divertinajes y toma forma en Ábrete libro. Surge a raíz de la entrega de premios anuales de la Federación de Gremios de Editores de España, que carecían de categoría para medios digitales, y que acabó premiando a la Sexta Noticias, valorando su presencia en la red, en lugar de reconocer la labor de alguna página que trabaje directamente en Internet. No hace falta que dé nombres, cualquiera que se interese un poquito por la literatura y por Internet las conoce. Desde luego, algunas de estas páginas han hecho infinitamente más por informar de qué se publica y qué se lee que la Sexta Noticias.

   Es propuesta se ha plasmado finalmente en una carta abierta titulada #laredtambiénlee. Cualquiera puede firmarla enviando nombre y apellidos a cualquiera de estas direcciones (1, 2, 3, 4). Se ha abierto además un blog desde el que se organiza la campaña y en el que se aceptan propuestas.

    En fin, esperando que se le dé la máxima difusión en redes sociales, aquí está la carta:

    Internet es el más amplio y revolucionario de los medios de comunicación, y aunque sigue siendo invisible a los ojos de quienes catalogan y analizan la cultura oficial, mucho de lo que tiene que ver con la literatura y el fomento de la lectura se cuece en la red.

    Los que aquí nos desempeñamos lo hacemos no frente, ni contra, sino junto a los medios llamados, a falta de un calificativo mejor, «tradicionales».

    Muchos son los profesionales que encuentran en Internet el espacio, la libertad y la repercusión que sus medios de siempre ya no les otorgan. Junto a ellos existen comunidades de lectores que utilizan la red como foro de discusión, de intercambio o de descubrimiento de nuevos autores y títulos, páginas que se han convertido para miles de lectores en una imprescindible guía de lectura.

¿Qué explica la minusvaloración sistemática de Internet en la que muchos, haciendo gala de una miopía inexplicable, incurren?

    Tal vez la «facilidad» de acceso (todo el mundo puede manifestar sus opiniones en Internet) y, en ocasiones, la ausencia de beneficio económico (¡hay tantos que desarrollan su tarea por amor al arte!).

    O, más probablemente, el hecho de que, siendo Internet por su naturaleza un medio ecléctico e inabarcable, espigar entre todo lo que en él se expresa asuste a quienes prefieren no salirse de los terrenos conocidos, que tan cómodos les resultan.

    Los firmantes de esta carta pedimos que, a la hora de reconocer labores relacionadas con la promoción cultural, Internet sea considerado un medio como los otros, ni mejor ni peor, simplemente más interactivo/participativo. Y que el valor de los contenidos que aquí vertimos sea evaluado con el mismo interés y el mismo rigor que los de cualquier otro medio. En definitiva, que los organismos e instituciones del mundo de la lectura y la edición nos juzguen por lo que hacemos, no por dónde lo hacemos.

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