Accidente de tren en París de Roger Viollet

Accidente de tren en París de Roger Viollet

    El 22 de octubre de 1895 se produjo un aparatoso accidente en la estación de Montparnasse cuando el expresso Granville-Paris tuvo un problema con los frenos y no pudo detenerse, atravesando un muro y saliendo disparado a través de una terraza ‒las vías estaban diez metros por encima de la altura de la calle‒ hasta estrellarse contra la plaza de Rennes. Todas las personas que iban en el tren lograron sobrevivir, incluso el maquinista y el fogonero, que consiguieron saltar de la locomotora antes de la caída. La única víctima fue una vendedora de prensa que tenía el kiosco justo donde cayó la locomotora.

    La imagen representa una de las grandes máximas de la fotografía: «estar en el lugar y momento adecuados para tomar la mejor foto». Fue capturada por Henri Roger Viollet, conocido por su original visión del París de la época y que años más tarde ganaría todavía más popularidad cuando su hija fundó la agencia Roger Viollet. Pero esta imagen también es el ejemplo de una paradoja curiosa en el mundo de la fotografía. La foto que se hizo famosa y se convirtió en un icono que terminaría impreso en carteles, tazas o portadas de discos no es la de Roger Viollet sino la de una persona anónima que también registró el accidente. Sin embargo, el parecido entre las dos imágenes llevó a la confusión de atribuirles ambas a Roger Viollet, un error que se ha propagado como la pólvora por la red.

 
Foto anónima

Foto anónima

    Dos meses después del accidente ‒y no antes, como se suele pensar‒ los hermanos Lumière proyectaron en el Gran Café en el 14 del Boulevard des Capucines su famosa película en la que se ve un tren avanzando hacia la pantalla. Seguramente que por la mente de muchos de sus treinta y tres asistentes pasó el accidente de Montparnasse, lo que llega a explicar que cundiera el pánico en la sala. Por cierto, entre el público estaba el joven mago George Méliès. Comento lo de Méliès porque este accidente se narra en la novela de Brian Selznick La invención de Hugo Cabret y también aparece en su adaptación al cine.

    Como broche final dos curiosidades. Por una parte, unos años antes del accidente, en 1891, ocurrió algo muy parecido en Bilbao, aunque sin tanta repercusión mediática de por medio. Además, existe un parque temático en Brasil con una reproducción del accidente en la entrada.

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