Los monstruos de David de Vries

Los monstruos de David de Vries

    Un día de playa el ilustrador australiano David de Vries se puso a jugar con su sobrina Jessica. La niña de 7 años cogió el cuaderno de su tío y lo llenó de dibujos. Como parte final del juego de Vries comenzó a versionar los garabatos infantiles que hacía la niña. De ahí surgió la idea del proyecto The Monster Engine, en el que de Vries reinterpreta bocetos hechos por niños de forma hiperrealista, traduciéndolos al mundo de los adultos, con conceptos artísticos académicos, con color, textura, volumen y un fondo adecuado. De Vries explica el proceso: «Proyecto el dibujo del niño y sigo fielmente cada línea. Aplico una combinación de la lógica e instinto, luego pinto la imagen de la forma más realista que pueda. Mi técnica es mixta, principalmente acrílico, aerógrafo y lápiz de color».

    Inicialmente de Vries comenzó su proyecto en la página The Monster Engine, pero tuvo tal éxito, con más de 17 millones de visitas, que finalmente acabó en un libro, que incluye además entrevistas a los niños donde comentan sus bocetos.

    Según de Vries los garabatos de los niños carecen de censura, y por lo tanto muestran una visión fresca e intuitiva del proceso creativo, sin adulterar, además de revelar una parte importante del alma del niño. El objetivo del proyecto no es desaprender para dibujar instintivamente como los niños sino combinar ambos mundos, la creatividad infantil con la experiencia adulta. El resultado no puede ser más sorprendente. Los bocetos aparentemente inocentes quedan transformados en una especie de imaginario que conforma un mundo en el que se exploran los horrores nocturnos y los monstruos que habitan en las pesadillas infantiles.

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