Autoretrato de Alexa Meade

Autoretrato de Alexa Meade

   Imagina por un momento que te encuentras paseando por un museo, que te detienes a observar la pintura de una mujer sentada que llama tu atención y que, de repente, la protagonista del cuadro se mueve, te dirige la mirada, se levanta y sale del lienzo, que cruza por tu lado y sale del museo, que quizá, se va a pasear por la ciudad o se monta en el metro. Seguramente te parecerá una locura. Pues bien, aunque creas que es completamente imposible, Alexa Meade ha conseguido hacer realidad esta delirante situación en su serie «Living Paintings».

   El arte de Alexa Meade no tiene ni trampa ni cartón, aunque sí grandes dosis de originalidad y un juego de planos espaciales que deja a cualquiera boquiabierto. Siguiendo el ejemplo de body painting de artistas como Liu Bolin, en lugar de pintar sobre un lienzo de dos dimensiones, esta artista estadounidense pinta con sus acrílicos directamente sobre las personas y sobre los objetos y las paredes que las rodean, consiguiendo crear la sensación de un cuadro normal con sus dos dimensiones. Así crea una ilusión óptica en la que todo queda rediseñado, la realidad reconvertida en arte. Eso sí, si se observa detenidamente su obra, existen dos elementos en los que pervive un pequeño resto de realidad y que delatan el truco: los ojos y el pelo de sus modelos ‒en ocasiones deliberadamente ocultos‒.

   Pero la obra de Alexa va más allá. En ella se mezclan la pintura, la instalación, el performance y la fotografía, dando como resultado una obra tremendamente rica y compleja. La ilusión de las dos dimensiones en realidad solo puede ser captada a través de la fotografía. El espectador que se encuentra en directo ante una pintura de Alexa es capaz de percibirla como instalación, con sus tres dimensiones. Y entonces se produce la magia: la pintura se mueve e interacciona con el público, anulando por completo el espacio de la obra. Es más, a veces Meade opta incluso por sacar a sus pinturas vivientes a la calle, en una suerte de performance que une ya definitivamente arte y vida.

   Las fotografías que captan el momento en el que la realidad y la obra de Alexa ‒una realidad enmascarada‒ se encuentran son realmente impresionantes. La tridimensionalidad de su obra amenazando con invadir la realidad, un encuentro captado en la bidimensionalidad de la fotografía. Toda una redefinición del espacio en el arte.

   Pero Alexa Meade todavía depara una última sorpresa. Su formación es completamente autodidacta: jamás ha pisado una escuela de arte ni ha dado ningún curso de pintura. De hecho, esta graduada en Ciencias Políticas estaba trabajando en el gabinete de prensa de la campaña de Barak Obama, y no fue hasta 2009, después de unos meses experimentando el método más adecuado para pintar sobre piel humana, que montó su primera instalación, «Reverse Trompe L’Oeil», con un éxito rotundo. A partir de ahí no ha hecho más que cosechar éxitos: ha montado exposiciones en la galería Irvine Contemporary de Washington, en la Galería Postmasters de Nueva York, y en la Galería Saatchi de Londres; y ha aparecido en publicaciones de la talla de The Washington Post, USA Today, PBS, CNN, American Contemporary Art Magazine, Wired y The London Telegraph.

   A continuación dejo algunas de las increíbles fotografías de la obra de Alexa. Si quieres ver todavía más visita su página de flickr. Y si quieres verla en pleno proceso de creación échale un vistazo a este vídeo.

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