Biblioteca del profesor Richard Macksey

Biblioteca del profesor Richard Macksey

   Hace unos días Relatos Magar lanzó un interesante juego al que me sumo: la elaboración de una especie de autobiografía lectora. Para ello, fue dividiendo su vida en etapas de cinco años y asignándole a cada una de ellas un título representativo siguiendo un criterio estrictamente personal y subjetivo. El resultado es un recorrido, más sentimental que otra cosa, por algunos de los libros que más nos han ido marcando a lo largo de nuestra vida y que en buena medida nos han hecho ser como somos. Es muy difícil resumir un lustro entero en un solo libro, así que trataré de razonar la elección explicando lo que me evoca cada uno de ellos.

Gente menuda

Gente menuda

De 6 a 10 años: Gente menuda

 

Uno de los primeros recuerdos lectores que tengo es leer el suplemento Gente menuda los domingos por la mañana. Era un momento casi mágico: parecía eterno y apenas duraba un rato. De ahí me viene mi afición por los tebeos tradicionales. En esas breves páginas conocí a Zipi y Zape, a Superlópez, a Conan el Bárbaro, al Capitán Trueno, a Anacleto agente secreto y, sobre todo, a Mortadelo y Filemón. De estos últimos he llegado a juntar unos cincuenta tomos de la colección Super Humor. Esas lecturas hicieron que durante toda mi infancia y parte de mi adolescencia quisiera dedicarme profesionalmente a dibujar cómics. Hoy en día guardo la colección completa de Gente menuda como un valioso tesoro.

Metamorfosis de Kafka

Metamorfosis de Kafka

De 11 a 15 años: Metamorfosis de Kafka

 

Los primeros libros de literatura adulta que leí en mi vida fueron Marianela de Galdós, El extraño caso del doctor Jekyll y mr. Hyde de Stevenson y la Metamorfosis de Kafka. Este último, a pesar de comprarlo en una edición barata de kiosko, era la traducción de Borges. Leer la Metamorfosis a esta edad tuvo algo de traumático y de maravilloso y creo que en parte marcó ya para siempre una historia de amor con los libros. Por cierto, además de la Metamorfosis compré otro libro dentro de la misma colección que también intenté leer: el Ulises de Joyce. Creo que tenía unos doce o trece años. Me hice uno de esos estúpidos juramentos infantiles: que la próxima vez que abriera ese libro conseguiría leerlo entero. A día de hoy todavía no lo he vuelto a intentar.

Entrevista con el vampiro de Anne Rice

Entrevista con el vampiro de Anne Rice

De 16 a 20 años: Entrevista con el vampiro de Anne Rice

 

Como muchos adolescentes lectores, durante esta etapa de mi vida también pretendía ser escritor. Tenía ideas para escribir varias novelas, pero me llevé una gran decepción cuando descubrí que ya existía un libro con la que yo consideraba la mejor de todas ellas. El libro en cuestión era Entrevista con el vampiro, escrito por una tal Anne Rice. Me gustó tanto que después de leerlo seguí con otros libros de esta misma autora, con las Crónicas vampíricas y con algunos más. En esta época me leí en total trece libros de Anne Rice. Pero si estos libros marcaron una etapa fue sobre todo porque me dieron la posibilidad de conocer a gente que a día de hoy es muy importante en mi vida, aunque esa es otra historia. Me quedé a tres libros de completar las Crónicas. Anne Rice tardó tanto en terminarlas que cuando sacó los últimos ya no me parecían tan fantásticos como al principio. Algún día me gustaría acabar la colección, pero ya no creo que la disfrutara tanto.

Otras inquisiciones de Borges

Otras inquisiciones de Borges

De 20 a 25 años: Otras inquisiciones de Borges

 

Esta ha sido la época más lectora con diferencia. Antes de entrar en la universidad yo había conocido a Borges, más por sus ensayos que por sus cuentos. En poco tiempo se convirtió en una verdadera obsesión: lo leía y releía a todas horas, buscaba incansablemente cualquier cosa que hubiera escrito y yo no hubiera leído, disfrutaba viendo sus entrevistas, leía ensayos de otras personas sobre el autor argentino y ‒cualquier borgiano entenderá lo que voy a decir a continuación‒ me aprendí de memoria muchas de sus ideas y de sus citas más recurrentes. Hoy en día todavía sigue siendo un punto de referencia para mí en muchos sentidos.

Ensayo sobre la ceguera de Saramago

Ensayo sobre la ceguera de Saramago

De 25 a 30 años: Ensayo sobre la ceguera de José Saramago

   Saramago ha sido el autor que más he leído en esta última etapa. Su estilo, fluido y agradable a pesar de ser capaz de escribir varias decenas de páginas sin un punto, sería motivo suficiente para incluirlo en la lista, pero si lo elijo es porque ha sido objeto de un absurdo ritual por mi parte, algo que inicialmente empecé a hacer por casualidad. Durante algunos años he tenido la costumbre de leer a Saramago exclusivamente cuando estoy de viaje y de vacaciones. Eso explica que a este autor tenga inevitablemente asociados solo buenos recuerdos. Así, resulta paradójico que Ensayo sobre la ceguera, un libro tremendo y desolador, me traiga a la memoria unos pocos días llenos de felicidad y de luz, valga la redundancia. De Saramago tengo siete libros reseñados en el blog.

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