Rupert Hughes

Rupert Hughes

   En 1903 el historiador, escritor y cineasta Rupert Hughes ‒tío del magnate Howard Hughes‒ publicó un diccionario de términos musicales no ingleses titulado Guía musical. Justo después de la penúltima palabra, «zymbel» ‒en alemán, «platillos»‒, añade un última curiosa entrada, «zzxjoanw». La definición que Hughes da es la siguiente: «zzxjoanw (Shaw). maorí. 1. Tambor. 2. Pífano. 3. Final». Según Hughes la palabra era de origen maorí y sugería una pronunciación, «shaw», que aparentemente no tenía mucho que ver con la palabra escrita.

   Pues bien, en realidad ni zzxjoanw es un término maorí, ni significa lo que dice el diccionario, ni existe de verdad. Pero aunque la palabra fuera inventada por Hughes, eso no impidió que durante los setenta años siguientes haya despertado la curiosidad de multitud de lingüistas y lexicógrafos y frecuentemente haya sido incluida en inventarios de las palabras más extrañas del mundo. En 1965 Dmitri Borgmann llama la atención sobre esta insólita palabra, tanto por su extraña combinación de letras como por sus significados tan dispares. Por su parte, Josefa Heifetz Byrne en su famoso Diccionario de palabras inusuales, oscuras y absurdas de 1974 acepta la definición de Hughes pero rechaza su pronunciación y propone otra: «Ziks-jo’an».

   Finalmente, el engaño fue descubierto por Philip Cohen. Varias pistas le llevaron a poner la palabra en cuarentena. Es la única palabra maorí que aparecía en el diccionario y la pronunciación que Hughes ofrece, ya de por sí bastante extraña, no se ajusta a la del resto de entradas. Aunque la prueba definitiva la ofrece el propio idioma maorí: esta lengua carece de la letra «z» y todas las palabras acaban en vocal.

   Sin embargo, incluso después de que el engaño fuera descubierto, hay libros que hoy en día todavía la siguen citando como verdadera. Será que la atracción de una rareza lingüística supera con creces el rigor de contrastar las fuentes.

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