Cervecería Horse Shoe, en 1830

Cervecería Horse Shoe, en 1830

   El 17 de octubre de 1814 una inmensa ola de cerveza inundó parte de Londres, dejando a su paso innumerables daños materiales y personales. Todo empezó en una fábrica de cerceza llamada Horse Shoe, situada en Tottenham Court Road, cuando un gigantesco barril que contenía 60.000 litros de cerveza explotó. El impacto destruyó otros depósitos del mismo edificio, lo que provocó una riada de un millón y medio de litros de cerveza que rompió la pared de ladrillo y salió por detrás de la cervecería, por New Street, inundando los edificios que estaban frente a Great Russell Street, en dirección norte. La ola de cuatro metros y medio de alto avanzó inundando sótanos y arrasando varias casas a su paso.

   Las primeras noticias calculan un número aproximado de entre 20 y 30 víctimas mortales, pero la investigación oficial posterior redujo la cifra a nueve fallecidos, de los cuales ocho se ahogaron ahogadas y uno murió por intoxicación etílica. Se cuenta que varios cuerpos fueron depositados en una casa cercana para su identificación y que tantas personas acudieron a verlos que el suelo se derrumbó, incrementándose el número de muertos, aunque en los informes no queda constancia de este accidente. Según el Morning Post si el desastre hubiera tenido lugar una hora más tarde el número de víctimas hubiera sido muy superior, puesto que habría coincidido con la hora en la que los hombres salían de trabajar y la cervecería hubiera estado llena, «como es de costumbre entre los irlandeses». La mayor parte de las víctimas fueron personas pobres que perdieron lo poco que tenían.

Una calle de la zona, en 1800

Una calle de la zona, en 1800

   Cuenta el Bury and Norfolk Post que poco después de la inundación los vecinos trataron de salvar toda la cerveza sucia que pudieron recogiéndola en todo tipo de recipientes. Algunos, incluso, la recogían con las manos ahuecadas o bebían directamente de los charcos del suelo. El hedor de la cerveza tardó semanas en desaparecer de la zona.

   Se perdieron más de 7.000 barriles de cerveza, lo que supuso un coste de 23.000 libras ‒unos 66 millones de libras en la actualidad‒. La cervecería fue llevada ante los tribunales, pero el juez sentenció que había sido un desgraciado accidente y no hubo responsables. La cervecería Horse Shoe se mantuvo como uno de los más importantes productores de cerveza de Londres durante todo el siglo XIX hasta la fábrica finalmente cerró en 1921 y fue demolida al año siguiente.

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