Noticia en la prensa de la época (The Weekly Echo)

Noticia en la prensa de la época (The Weekly Echo)

   Parece que para ganar un puñado de votos todo vale. Por desgracia estamos acostumbrados a escuchar a los políticos todo tipo de promesas electorales que, una vez elegidos, caen en saco roto. Sin embargo, pocas veces se llega al extremo de Leonard «Inmortal» Jones, apodado de esta forma porque el punto estrella de su programa electoral se basaba en su propia inmortalidad, algo que no dudó en prometer a sus votantes.

   Jones nació en Virginia en 1797 y en 1804 se trasladó al Condado de Union en Kentucky. Allí consiguió amasar una pequeña fortuna, pero después de romper con su prometida se trasladó a Indiana y empezó a interesarse por la religión. Fue pasando por varias sectas pero ninguna parecía satisfacerle, hasta que se encontró con un extraño tipo llamado McDaniel que predicaba la inmortalidad. Ambos se creían inmortales y planearon crear la ciudad inmortal en Columbia, Kentucky, pero McDaniel cayó muy enfermo en Ohio, mientras trataban de ganar fieles, y murió. Después de oficiar el funeral de su colega inmortal Jones se pasó a la política, aunque, eso sí, convencido aún de su inmortalidad.

   Jones fundó su propio partido político ‒del que era su único miembro‒ y se presentó como candidato a la presidencia de Estados Unidos y a gobernador de Kentucky en varias ocasiones. Según Jones la inmortalidad era algo que cualquier persona podía alcanzar a través de la oración y del ayuno, que eran las bases fundamentales de su partido. Una teoría muy parecida a la de James Bernard Schafer, que en 1939 declaró que podía conseguir que alguien adquiriera la inmortalidad. Jones, por lo general, era considerado por sus rivales políticos como alguien inofensivo e, incluso, llegaron a seguirle la corriente. Y a pesar de que no consiguió movilizar a muchos votantes, sí logró ganarse el voto de un pequeño sector de la población ‒al fin y al cabo, si lo consiguió un burro por qué no iba a lograrlo él‒.

   Aunque, irónicamente, la carrera política de Jones terminó con su propia muerte. En 1868 cogió una pulmonía y rechazó cualquier tipo de asistencia médica convencido de que la enfermedad tenía una raíz moral. Leonard «Inmortal» Jones murió inevitablemente el 30 de agosto de ese mismo año.

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