Amigogo, unfriend y otros existencializados con lex-appeal

Amigogo, unfriend y otros existencializados con lex-appeal

   Hace poco leí un artículo sobre la seducción de las mentes, lo que me embarcó en una investigación sobre lo que nos atrae a nivel neuronal de las palabras. Si para el físico se utiliza sex-appeal para la mente ya existe el concepto de atracción en inglés: lex-appeal.

   El diccionario Oxford ‒eminencia en lengua anglosajona‒ dijo de una determinada palabra que «tenía mucho lex-appeal». Esta palabra era unfriend, y hace relación a ese tipo de amigo al que incluso borras de tu vida en una red social por diferentes razones. Seguro que tú has borrado a alguien, o prohibido su entrada a tu sitio.

   Pues desde hace unos años esta palabra ya existe para definir un concepto complejo. Pero por supuesto no es la primera: todo proceso tiene una palabra que lo encapsula en unas pocas letras para la comprensión de todos.

   Os pondré un ejemplo de uno de estos neologismos poco extendidos, pero que al menos ya usan dos personas ‒un amigo y yo‒: imagina que cuentas una historia sobre el amigo de un amigo tuyo. Constantemente tienes que estar diciendo «pues el amigo de mi amigo hizo tal…», «el amigo de mi amigo hizo cuál…». Para no tener que repetir toda esa ristra de palabras cada vez que se le menciona ‒puede que no sepamos su nombre‒ ha nacido amigogo. Un amigogo es el amigo de un amigo del cual no sabemos su nombre o no queremos decirlo. De ese modo la historia cambiaría a «Pues un amigogo que…» ahorrándonos palabras.

   Resulta curioso que el modo de creación de estas nuevas palabras sea en sí una nueva palabra, y es el caso de «existencializar» o hacer existente algo que antes no existía.

   Por supuesto tenemos una infinidad de palabras inventadas y muchísimas más en potencia con la combinación aleatoria de sílabas. Y tú, ¿qué palabras has conseguido que otros usasen tras existencializarlas? ¿Tienen lex-appeal?

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