Emociones

Emociones

   Emociones ¿Quién no ha escuchado alguna vez este término?

   Lo utilizamos día a día, cada vez que notamos una sensación extraña en nuestro estómago ante un estímulo que nos sorprende o cada vez que nos sobresaltamos al encontrarnos en una situación que, por ejemplo, nos da miedo.

   Usamos esta palabra con relativa frecuencia, casi de manera inconsciente, y muchas veces sin saber lo que verdaderamente significa.

   La emoción es un concepto tan ambiguo que ni siquiera los psicólogos que se ocupan de estudiarla han dado aún con una definición exacta. Tienen ideas, teorías, pero muchos no se ponen de acuerdo.

   Sabemos que la emoción influye en el estado de ánimo, en las sensaciones y en los pensamientos, ahora bien ¿Cómo podemos saber si lo primero que notamos es la emoción o las tres características anteriormente dichas? Esta es una de las preguntas que aún no tiene respuesta. Personalmente tiendo a defender que las emociones son lo primero que notamos porque ¿quién no actúa muchas veces en función de ese extraño sobresalto o ese pequeño retortijón que se tiene en un determinada situación? Incluso hay veces en las que actuamos antes de llegar a procesar lo que ha pasado, lo hacemos casi de manera inconsciente porque nuestro cuerpo ha sabido antes que nuestra cabeza que ese estímulo era beneficioso o perjudicial para nosotros.

   Si lo pensamos parece que tiene sentido inferir esto, pero tampoco se puede obviar que existen momentos neutrales en el que no sabemos muy bien cómo sentirnos hasta que procesamos y racionalizamos la situación en la que nos encontramos. Puede que no sea así, quizás antes de pensarlo y actuar nuestro cuerpo ya sabía de antemano cómo debía reaccionar, pero no podemos saberlo porque, si no somos conscientes de lo que ocurre en nuestro propio interior, ¿cómo podemos saber que ha ocurrido?

   Es un tema complicado, ni yo misma soy capaz de defender una teoría en particular. No soy muy partidaria de la psicología cognitiva porque para mí las emociones van antes que los pensamientos. Me gusta la idea que tienen las teorías darwinistas sobre que existen emociones primarias que son la base de otras emociones más secundarias, estoy de acuerdo en que tienen que tener una cierta estructuración afectiva para poder entenderse y me convence el concepto que hay ahora de inteligencia emocional, que es la capacidad de poder controlar tus propias emociones, aunque esto hace que contraríe un poco lo que he dicho antes sobre la inteligencia cognitiva porque, para poder manipularlas, tienes que pensar antes en ellas.

   Todo lo relacionado con el tema de las emociones es demasiado subjetivo, quizás cuando termine la carrera, después de haber afianzado todos los conocimientos adquiridos sobre ello y con cierta experiencia profesional, sea capaz de decir: «Esto es lo que pienso», «está es la teoría que más me convence y la que voy a defender», pero por ahora lo único que puedo hacer es escoger pequeños trocitos de las ideas que más me han convencido.

   ¿Qué creo que es la emoción? Ahora mismo la única respuesta que puedo dar es esta:

La emoción es sencillamente un misterio.

Comentarios

comentarios