Villancico en el Cancionero de Palacio

Villancico en el Cancionero de Palacio

Originariamente los villancicos eran compuestos por escritores

   Los villancicos, hoy en día vinculados exclusivamente a la Navidad, surgen en el siglo XV con unos orígenes muy poco religiosos. De hecho, el término «villancico» alude a que eran cantadas por villanos o habitantes de las villas, es decir, campesinos, en todo tipo de fiestas populares ‒siempre con acompañamiento musical‒. En los primeros villancicos abundan los temas amorosos, las sátiras y las burlas, siendo la temática religiosa más bien escasa, y el navideño un tema prácticamente inexistente. Uno de los primeros y más importantes compositores de villancicos fue el escritor Juan del Enzina, en la época de los Reyes Católicos. A partir del siglo XVIII fue quedando relegado a festividades navideñas y a partir de ahí pasó a denominar cualquier canción que tuviera esa temática.

Washington Irving

Washington Irving

Washington Irving ayudó a crear el concepto moderno de Navidad

   Al relacionar literatura y Navidad lo primero que viene a la cabeza de cualquier lector es Canción de Navidad ‒o Cuento de Navidad, dependiendo de la traducción‒ de Charles Dickens, pero muchos años antes de que este libro fuera compuesto el escritor norteamericano Washington Irving ya había dejado una huella indeleble en la Navidad inglesa. Ya en su Historia de Nueva York, revisada en 1812, incluye una temprana imagen de Santa Claus volando con su trineo, pero es que cuando se traslada a Inglaterra en 1815 comienza a investigar sobre las tradiciones navideñas de su nuevo país de residencia. En enero de 1820 Irving escribe cinco cuentos de tema navideño. En ellos se presenta una visión idealizada de las costumbres navideñas ‒por entonces pasadas de moda‒ en una pintoresca casa solariega. En ese mismo año Charles Dickens tenía ocho años y sin duda leyó los cuentos de Irving, que le influenciaron en la escritura de futuros relatos navideños.

Poema de Clement Clarke Moore

Poema de Clement Clarke Moore

La imagen actual de Papá Noel surge de un poema del siglo XIX

   Mucho antes de que los anuncios de Coca Cola popularizaran el Papá Noel de túnica roja, un poema de 1823 titulado «Una visita de San Nicolás» popularizó la imagen de Santa Claus como un hombre gordo y alegre que viste una túnica roja. Publicado de forma anónima, desde 1837 generalmente se acepta que su autor es el profesor estadounidense Clement Clarke Moore, aunque también se ha atribuido al poeta Henry Livingston Jr. En el poema también se mencionan los nombres de todos los renos de Santa Claus, a excepción del famoso Rudolph, que no aparece por primera vez hasta la década de 1930.

Charles Dickens

Charles Dickens

La última obra de Charles Dickens fue una historia navideña en colaboración con Wilkie Collins

   Si pensamos en el Dickens navideño es imposible no hacer referencia a su Canción de Navidad. Sin embargo, este no es el único relato navideño salido de la pluma de Dickens. El autor de Oliver Twist mantuvo a lo largo de toda su vida una estrecha amistad con el escritor Wilkie Collins, conocido sobre todo por La piedra lunar. Tan compenetrados estaban ambos escritores que se recomendaban ideas para sus respectivas novelas y llegaron a escribir algunas historias juntos. Una de ellas fue Prohibido el paso, de temática navideña, que primero apareció como una obra de teatro ‒estrenada en el Teatro Adelphi el 26 de diciembre 1867‒ y más tarde como una novela. Curiosamente, Prohibido el paso se tradujo y publicó muy pronto en Rusia, en 1868, donde fue un éxito total. Esta sería la última obra de Dickens, que murió en junio de 1870.

Jean-Paul Sartre

Jean-Paul Sartre

La primera obra teatral del ateo y existencialista Jean-Paul Sartre trataba sobre la Navidad

   En 1940 Jean-Paul Sartre fue capturado por tropas alemanas en Padoux y recluido durante nueve meses como prisionero de guerra en un Stalag de Tréveris, en Alemania, donde compartió celda con algunos sacerdotes. A pesar de estar en prisión Sartre continuó escribiendo a diario y, llegadas las celebraciones navideñas, compuso una obra de teatro titulada Barioná, el hijo del trueno para dar esperanza a sus compañeros de reclusión. La obra es un reflejo de la situación que le tocó vivir a su autor: Jesucristo es miembro de una especie de resistencia judía que se opone a la ocupación de Judea por parte del Imperio romano, como metáfora de la resistencia francesa a la ocupación de la Alemania nazi. A pesar del tema Sartre dejó en claro que su posición sobre el cristianismo no cambió durante su cautiverio. Con esta obra solo pretendía conseguir la unión de cristianos y no creyentes.

Gandalf

Gandalf

El personaje de Gandalf podría estar inspirado en Papá Noel

   Entre 1920 y 1942 J.R.R. Tolkien escribió e ilustró una serie de cartas desde el punto de vista de Papá Noel o su secretario élfico para entretener a sus hijos cada Navidad. Las cartas, publicadas en 1976, tratan sobre diversas aventuras y viajes del personaje navideño por excelencia y eran entregadas en un sobre con sellos del Polo Norte y signos de franqueo diseñados por el propio Tolkien. En la carta de 1939 podemos encontrar la ballata de Papá Noel contra los Goblins, en clara referencia a la Segunda Guerra Mundial y a la amenaza alemana. Durante los 22 años en que Tolkien escribió esas cartas ya había escrito El Hobbit y había empezado a trabajar en El Señor de los Anillos. Para el crítico Paul H. Kocher muchos de las criaturas que aparecen en las cartas podrían haber inspirado personajes de la conocida trilogía. Martha Krieg va todavía más allá y sugiere que Gandalf habría sido desarrollado a partir de Papá Noel.

Harper Lee

Harper Lee

Harper Lee pudo escribir Matar un ruiseñor gracias a un regalo navideño

   Desde 1950 Harper Lee compaginaba la escritura con un empleo en una aerolínea neoyorkina, la British Overseas Airways Corporation. En noviembre de 1956 Truman Capote presentó a Lee al matrimonio de filántropos Michael y Joy Williams Brown. La por entonces joven escritora se atrevió a enseñarle algunos de sus textos a los Brown y ellos quedaron tan entusiasmados que cumplieron el que bien podría ser el sueño de cualquier escritor. En diciembre enviaron una nota a Lee que decía: «Tómate un año lejos de tu trabajo para escribir lo que quieras. Feliz Navidad». Con la nota se adjuntaba una cantidad de dinero equiparable al que podría haber sido su salario anual. Ella aceptó y durante ese año escribió Matar un ruiseñor, publicado en julio de 1960. Irónicamente la novela, que ha vendido más de treinta millones de copias en todo el mundo, ha hecho que Lee no necesite volver a trabajar nunca más. Por cierto, que la identidad de los Brown no se conoció hasta que Michael no lo confesó en una entrevista en 2012.

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