Dord: la palabra inexistente que se coló en el diccionario

Dord: la palabra inexistente que se coló en el diccionario

   Editado por William Allan Neilson y Thomas A. Knott en 1934, el Nuevo Diccionario Webster Internacional, Segunda Edición se convirtió, con sus 3.350 páginas y sus más de 600.000 entradas, en una de las obras de consulta más completas de su época. A pesar del buen hacer de sus editores, con tantas entradas cualquiera dirá que es normal, hasta cierto punto, que se cuele alguna palabra inexistente, como de hecho ocurrió, aunque lo verdaderamente extraordinario es que alguien, en un equivalente lingüístico a encontrar la aguja en el pajar, detectara entre cientos de miles de palabras la palabra sin significado.

   El hallazgo, que tuvo lugar un 28 de febrero de 1939, fue obra de uno de los editores del Webster. La palabra en cuestión era «dord». Años después, Philip Babcock Gove, por entonces editor de Merriam-Webster y que se convirtiría en editor jefe del Tercer Nuevo Diccionario Webster Internacional, tras una serie de pesquisas, envió una carta a la revista American Speech para informar de cómo se había producido el error.

   El 31 de julio de 1931 Austin M. Patterson, editor de química de Webster, envió a la imprenta la siguiente nota «D or d, cont. / density» para indicar que la palabra «densidad» podía añadirse a la lista de palabras con la letra «D» que podían ser abreviadas. Sin embargo, el mensaje fue mal interpretado y se entendió que «Dord» era una palabra completa cuyo significado era, como parecía quedar claro, «densidad». Una vez pasado el proceso de corrección, se le asignó una pronunciación y aterrizó en la página 771, entre «dorcopsis» y «doré».

   Gove se mostró reacio a eliminar la palabra fantasma, que no desapareció hasta 1947. «Probablemente esté mal, pero ¿por qué no debería significar dord densidad?», escribió Gove en su artículo aparecido en la American Speech.

   No es la primera vez que ocurre algo así. Ya en 1903 el historiador, escritor y cineasta Rupert Hughes ‒tío del magnate Howard Hughes‒ publicó un diccionario de términos musicales no ingleses titulado Guía musical donde se inventaba la palabra «zzxjoanw». Un fenómeno que, bien llevado, puede utilizarse incluso para darle publicidad a un diccionario, como demostró la agencia de publicidad McCann Melbourne con la palabra inventada «phubbing», término formado a partir de las palabras «phone» y «snubbing».

Comentarios

comentarios