Ciudad Zombie, de David Moody

Ciudad Zombie, de David Moody

   Dos años después de que David Moody publicara Septiembre zombieAutum, en inglés‒ sacó su continuación, Ciudad zombie. Esta segunda parte empieza de una manera muy parecida al primer libro. En las primeras páginas asistimos a la casi total extinción de la humanidad a causa de un extraño virus letal que causa la muerte ipso facto. Una vez más, un reducido número de personas presencian cómo de repente todo el mundo muere a su alrededor y cómo el mundo cambia en un instante. Una vez más los escasos supervivientes deben lidiar con el dolor y el trauma de saber que todos sus seres queridos han muerto. Una vez más la reacción inmediata es buscar consuelo en lo familiar, refugiéndose en sus casas y lugares de trabajo. Y una vez más, vencidos por la desesperación de saberse los últimos de la raza humana, deciden salir en busca de otros supervivientes.

   Sin embargo, hay una pequeña diferencia en la apertura de ambas novelas. En Ciudad zombie hay un breve prólogo en el que se muestra cómo algunos soldados se refugian en la seguridad de un búnker, demostrando que al menos algunas personas sabían lo que iba a ocurrir y dando así pistas de que se van dar algunas respuestas acerca de la naturaleza del virus ‒decir esto no desvela mucho, por otra parte, porque ocurre en las primeras páginas‒.

   Por lo demás, a diferencia de Septiembre zombie Moody no se toma ahora demasiado tiempo para describir el catastrófico evento ni el traumático período posterior en el que los supervivientes están aceptando lo ocurrido. Tampoco entra en muchos detalles sobre el proceso de reanimación de los cadáveres, lo que hace que todo sea mucho más rápido que el primer libro. No es que el autor no explique cómo los supervivientes tratan de hacer frente a su día a día, pero no se detiene en aspectos anodinos, como sí hiciera a veces en la primera parte, por lo que la trama tiene un ritmo mucho más dinámico. Lo que en Septiembre zombie no ocurría hasta la mitad del libro en Ciudad zombie pasa en unas decenas de páginas. De otro modo hubiera resultado repetitivo.

   Si la novela se titula Ciudad zombie es porque una gran parte de la narración transcurre en la ciudad. Esta es, probablemente, la diferencia más significativa que Moody ha creado con respecto a la primera parte. Si aquella transcurría en una granja, en medio del campo, en clara referencia a La noche de los muertos vivientes, esta segunda es más urbana, más al estilo de historia de zombis a las que estamos acostumbrados. Sin embargo, eso sí, el tipo de zombi sigue en la línea de George A. Romero, torpe y lento, aunque no por eso menos mortífero. El principal conflicto también está calcado de la entrega anterior: un conjunto de supervivientes que se van reuniendo en un sitio en principio seguro, que pronto dejará de serlo y que tendrán que tomar la decisión de continuar en él o escapar a través de una masa de esas cosas.

   Y, por supuesto, se retoma la historia de Michael y Emma, los protagonistas del primer libro, aunque la trama no se limita a ellos. Aparecen personajes nuevos, con una función menos coral de la que tenían en Septiembre zombie. Como suele ocurrir en los relatos de zombis, Moody intenta que cada personaje aporte un temperamento y un punto de vista distintos ante la catástrofe y las situaciones límite, aunque, a pesar de todo, no consigue singularizarlos con la suficiente eficacia, lo que hace que en muchas ocasiones sean totalmente intercambiables. Si acaso merece la pena destacar a Cooper, uno de los soldados que aparecen al principio del libro y que por casualidad descubre que es inmune al virus.

   El final de Ciudad zombie se produce de forma bastante brusca. Septiembre zombie podía actuar como libro autónomo, pero Ciudad zombie se cierra dando a entender que forma parte de una historia más amplia y dejando en el aire una posible secuela. O varias de ellas, supongo que dependiendo del éxito que tenga. En cualquier caso, una lectura entretenida si te gusta la temática zombi.

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