Pirámide de la lectura

Pirámide de la lectura

   Si pensabas que la lectura simplemente se limita al hecho de leer estás equivocado. En realidad hay una gran cantidad de actividades alrededor de este placentero entretenimiento. Algunas, como leer un libro, las hacemos a diario, pero otras son más puntuales, una vez al mes o incluso una vez al año. Imagínate ahora ordenarlas todas según la cantidad de veces que las repitamos en una pirámide como las que se usan para los alimentos. Si las pirámides nutricionales sirven para indicarnos qué alimentos son necesarios y con qué cantidad y frecuencia hay que consumirlos para lograr una dieta sana y tener una buena salud, una pirámide de la lectura nos podría dar importantes claves para tener una buena salud lectora.

   Basándose en esta idea el Departament d’Ensenyament de la Generalitat ha puesto en marcha una campaña de fomento de la lectura entre el alumnado de primaria y secundaria a través de una ingeniosa pirámide de la lectura. La idea es que, gracias a ella, cada lector elabore su propia dieta de lectura, plasmando de forma visual, en la pirámide, todas aquellas actividades que realiza encaminadas al desarrollo del hábito lector y la frecuencia con que se llevan a cabo.

   Si bien existe una pirámide estándar ya elaborada, la gracia de la propuesta es que cada lector puede fabricar la suya propia, en    función del papel que la lectura juegue en su vida o de los compromisos de lectura que esté dispuesto a asumir para darle a esta un mayor protagonismo. Para guiar en su elaboración existe además una propuesta didáctica en la que se van describiendo las distintas actividades lectoras y ‒con bastante lógica‒ la frecuencia con que deberían realizarse.

   Actividades diarias, además de leer un libro, pueden ser tener el carné de la biblioteca, llevar un libro en la mochila o hablar de libros con los amigos. Una vez a la semana se recomienda echar un rato en la biblioteca, sacar un libro de ella, leerle a alguien ‒por ejemplo, a un niño pequeño‒, leer un periódico o hacer una recomendación o reseña sobre algún libro en algún lugar donde sea visible para más gente, como en un blog. Como actividades para realizarlas por lo menos una vez al mes hay que mencionar el intercambio o la recomendación de libros a los amigos, visitar una librería, participar en un club de lectura o seguir las recomendaciones de algún booktuber. Por último, una vez al año, solo quedaría celebrar el día del libro, regalar o recibir como regalo un libro o ir a ver al cine una película que esté basada en algún libro.

   Aunque en principio la pirámide esté pensada para aplicarse en un ámbito escolar, no me cabe la menor duda de que puede ser extensible a cualquier lector mínimamente preocupado por su dieta. De hecho, yo ya he elaborado mi propia pirámide de la lectura y os invito a que hagáis lo mismo. Eso sí, no me vayáis a poner todas las actividades en la base, que os conozco.

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