Episodios botella, ese mundo especial de la televisión

Episodios botella, ese mundo especial de la televisión

   Hace casi tres años ya de aquel verano en el que vi cuatro temporadas seguidas de Breaking Bad junto a mi hermano. ¡Y en tan solo un mes! Hace casi tres años ya, y todavía hoy disfruto de aquellos días de locura. Imaginaos la estampa; calor abrasador, helados en mano, capítulo listo para ser reproducido, y nuestros ojos apunto de gozar de la serie. De todo aquel maratón increíble, hubo un capítulo en especial que nos hizo estallar mucho la cabeza a mi hermano y a mí (y eso que Breaking Bad es una serie propicia a hacerte explotar la cabeza). Todo el que haya visto la serie sabe de qué capítulo hablo, por supuesto, se trata de Fly, o La Mosca (3×10). Ese maldito y brillante capítulo sin parangón. Yo todavía no era muy consciente de qué clase de episodio era aquel que estaba viendo, pero sabía que algo grande se cocía ante mis ojos.

   Y ahora, casi tres años después, encuentro el término que describe semejante capítulo. Ni más ni menos que: Episodio botella. Sí, sí, como lo leéis. Para poneros en situación (y tranquilos que no hago spoilers), el capítulo tiene un ritmo y un enfoque completamente diferente al habitual. Casi todo su metraje transcurre en un laboratorio, con los dos protagonistas principales de la serie encerrados allí intentando dar caza a una mosca que se ha colado dentro. Aparentemente, esta trama tan absurda, podría parecer un simple relleno para alargar la serie, pero nada más lejos de la realidad. Fly es una obra maestra. Muchos fans saben de qué hablo. Fly supuso un antes y un después para el devenir de la serie y su personaje clave, Mr. White. Y esto solo se logra gracias a un episodio botella.

   Pero voy a explicarme. A ver, ¿qué demonios es un episodio botella? Pues es muy sencillo. En la televisión, justo antes de empezar a preparar una nueva temporada de cualquier serie, se concede un presupuesto para la misma. Los productores se encargan de dar más o menos dinero para los diferentes capítulos. Normalmente, los episodios botella nacen cuando se necesita ahorrar en costes. Los capítulos finales de temporada suelen requerir de más dinero para hacerlo todo más grande, ya sabéis, efectos especiales, localizaciones, actores invitados, lo que sea. Para tener dinero en estos capítulos especiales, los guionistas y el equipo creativo se pone manos a la obra para sacar un episodio botella en el que la acción se vea reducida, pero no desmerecida, ojo. El mismo episodio de Fly es un ejemplo muy bueno de cómo un capítulo botella puede rozar la pura genialidad.

Episodio Fly de Breaking Bad

Episodio Fly de Breaking Bad

   Además, como estos episodios van a tener un presupuesto reducido, se ruedan en una o dos localizaciones habituales como máximo, pocos actores participan en el capítulo y se tiende a sacar lo máximo de ellos. Así, como se puede ver en Fly, los guionistas supieron exprimir al máximo la relación entre Mr. White y Jesse Pinkman para, además, hacer evolucionar algunas tramas pendientes y explorar más a fondo la psicología de los mismos. Gracias a muchos de estos capítulos se progresa en la personalidad y relación de los personajes y se consiguen diálogos realmente impecables porque todo está mucho más condensado y hay más libertad a la hora de dejar a los actores a sus anchas ante la cámara y el escenario.

   El término, aunque parezca mentira, viene de ya hace bastantes años, y no es algo que inventara Breaking Bad. Lo inventó, en realidad, la mítica serie original de Star Trek. Muchos de sus capítulos eran así, ya que transcurrían con el elenco de personajes principales encerrados en la nave Enterprise. Los actores, llegado un punto, comenzaron a bromear llamándolo “ship in a bottle” (nave en una botella), y más adelante se generalizó como episodios botella para otras series. Así pues, podemos encontrar montones de episodios botella, y muchos muy buenos, por cierto. Dando pie, en numerosas ocasiones, a los capítulos favoritos de los fans de las series. Por poner algunos ejemplos, tenemos el capítulo “La caligrafía de cooperación” de la serie Community (2×08), el genial y alocado “Brian y Stewie” de Padre de Familia (8×17), el espléndido “La maleta” de Mad Men (4×07), “La limusina” de Cómo conocí a vuestra madre (1×11), “Medianoche” de Doctor Who (4×10), “Desaparecido” de The Killing (1×11), “Pine Barrens” de Los Soprano (3×11), “El restaurante chino” de Seinfeld (2×11), o el divertido “El de cuando nadie está listo” de Friends (3×02).

   Tan solo unos cuantos ejemplos entre toda la extensión de capítulos botella que existen en la historia de la televisión. Y es que, como se ha demostrado, los episodios botella son geniales, singulares, muy especiales, baratos, y por si fuera poco, explotan al máximo la calidad de todo el equipo que realiza la serie. Seguro que vosotros también recordáis algún episodio botella de alguna serie, ¿verdad? Y seguro que más de uno, como yo, no se percató de que había visto unos cuantos hasta que descubrió que estos tienen un nombre. Así que ahora ya sabéis, cuando esteis ante uno, no dudéis en gritar a los cuatro vientos que eso es un episodio botella, por… que… Aaamm… Perdón, se ha colado una mosca en mi habitación y no me deja redactar el artículo con tranquilidad, enseguida vuelvo. Debo darle caza.

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