Hace mucho tiempo, cuando este blog nació de manos de Alejandro, el blog tenía una temática exclusivamente literaria, allá por 2004. Pero «como la literatura sola nos sabía a poco, con el tiempo, la buena voluntad y unas cuantas colaboraciones ocasionales se ha terminado reconvirtiendo en Gabinete de Curiosidades».

   Ahora, en este blog, hay desde filosofía a ciencia, pasando por arte e historia. Lo cierto es que trabajar aquí está siendo una de esas actividades de las que uno se siente orgulloso, tales como reciclar o plantar un árbol.

   Lejos de querer apartar al lector de este blog, me encantaría completarlo con una serie de libros que me han recordado a un gabinete de curiosidades. Libros en los que hay un poco de todo y mucho que aprender, todo mezclado con personajes caricaturescos que formaron parte de nuestra historia, y sus peripecias casi absurdas (por no decir en ocasiones negligentes).

una breve historia de casi todo

   Hace muchos años, alguien dejó en mi casa –no, no recuerdo quién- el que sería mi libro más leído y con el que más viajes he hecho. Se llama «Una breve historia de casi todo», y en él Bill Bryson hace un repaso de nuestros conocimientos científicos del universo a través de miles de pequeños detalles curiosos de nuestra historia.

   Una vez lo hube devorado por completo, este libro formó parte de mí, y sus historias y hechos parte de esas anécdotas curiosas que cuentas en las sobremesas.

   Quizá el mejor momento para entrar a un gabinete de curiosidades y leer en voz alta sea ese momento de las comidas y cenas en las que el hambre ha terminado y sobran minutos que completar con historias y datos curiosos. Tanto este libro como este blog son ideales para eso.

   No os preocupéis, no hay spoilers, porque todo lo que cuenta Bryson ya ha pasado.

   Quizá lo que me llamó por primera vez la atención es cómo empieza Bryson el libro. Comienza hablando de todos y cada uno de nosotros, y dándonos la enhorabuena por algo que ni siquiera ha ocurrido gracias a nosotros. Y es el hecho de que estamos leyendo su libro, vivos. Es en esta última parte en la que el autor hace hincapié, y tiene mucha razón.

   Pensadlo con detenimiento. La vida, tal y como la conocemos, empezó hace unos 4.000 millones de años, que es bastante. Si apilamos todos los calendarios necesarios para medir ese tiempo llegaríamos a tener una columna de ciento veinte mil kilómetros. Lo cual es una altura considerable para un montón de papel. Una muy poco estable. De modo que seguro que todos estamos de acuerdo con que 4.000 millones de años es mucho tiempo. Pues bien, tu ADN ha estado ligado en todo momento al espécimen ganador en una batalla librada a lo largo de todo ese tiempo. Cada vez que un animal se comía a otro, era tu ancestro el que lo hacía. Cada vez que se lograba fecundar un óvulo, era tu ADN el que lo conseguía –y no cualquier otro-. Para llegar hasta aquí, has formado parte de una cadena de seres vivos increíblemente larga de los que se puede decir dos cosas con relativa certeza:

  1. Todos estaban sanos. O, al menos, lo suficiente como para reproducirse.
  2. Todos eran relativamente atractivos o eran lo suficientemente fuertes.
  3. Todos consiguieron tener descendencia.

   Así empieza Bill Bryson un libro magnifico que te explica aspectos del mundo tan interesantes como estos (he elegido pasajes que no vienen en las sinopsis, de los miles que hay a lo largo del libro):

   ¿Qué pasaría si cae un meteorito a la Tierra de un tamaño considerable? ¿Por qué Newton se atravesó un ojo con una aguja de hacer punto? ¿Cómo se descubrió que la Tierra era redonda? ¿Qué tiene que ver la radiación de fondo con las cagadas de las palomas? ¿Por qué un electrón está en todas partes a la vez? ¿Cómo se pesa una montaña? ¿Por qué el océano no está lleno de sal si todos los ríos desembocan en él? ¿Cómo el hombre que inventó el batiscafo casi mata a toda su familia? ¿Por qué los prospectores petrolíferos ocultaron a los científicos que su teoría de placas continentales era correcta durante décadas? ¿Qué ocurre si el volcán de Yellowstone hace erupción?

   Creo que todos los que estamos aquí valoramos, por lo menos, muchas de las preguntas que he planteado. Que se resuelven –no siempre del modo más satisfactorio posible- en Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson. Un libro que animo a leer con el espíritu de un aventurero en busca de curiosidades.

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