Pop-up médico del siglo XVII

Pop-up médico del siglo XVII

   Tradicionalmente los pop-ups se han visto como poco más que libros infantiles, pero en sus orígenes les ocurre lo mismo que los libros para colorear: estaban destinados a un público adulto. Los primeros pop-ups tienen unos orígenes todavía más remotos. Se remontan, al menos, al siglo XI, en forma de volvelles, que eran construcciones de papel con piezas giratorias usadas en trabajos académicos para explicar en tres dimensiones temas tan complejos como anatomía, geometría, teología o tecnología, o para otros menesteres como hacer predicciones astronómicas o crear códigos secretos. Uno de esos ejemplos es el pop-up del siglo XVII que se encuentra en los archivos de la Augustus C. Long Health Sciences Library de la Universidad de Columbia, una traducción alemana de Johann Remmelin hecha en 1661 del Catoptrum Microcosmicum, publicado originalmente en latín en 1613. Un libro que bien podría encontrarse entre los volúmenes más sorprendentes anteriores al siglo XVIII.

Proceso de reparación

Proceso de reparación

   El libro no fue pensado como un exhaustivo trabajo de referencia anatómica dirigido a médicos o estudiantes de medicina, sino más bien como un tomo divulgativo para curiosos interesados en la medicina pero sin grandes conocimientos. El pop-up muestra tres figuras de papel, de un hombre, de una mujer y de otra mujer embarazada, que utilizan un total de 120 solapas desplegables superpuestas para ilustrar las capas sucesivas del cuerpo humano. Aunque la de Remmelin es una edición posterior, parece ser idéntica a la primera edición de 1619. Además fue reimpreso en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos XVII y XVIII, y traducida al holandés, al francés y al alemán.

   Un libro que ya es posible disfrutar on line porque la biblioteca se ha encargado de digitalizarlo. Al tratarse de un pop-up ha sido necesario llevar a cabo un proceso bastante más complejo que en un libro normal. Para empezar, muchos de los desplegables tuvieron que ser cuidadosamente aplanados ya que estaba arrugados y podrían haberse desgarrado durante la digitalización. A continuación se usaron láminas de vidrio para mantener las solapas abiertas.

Solapas desplegables

Solapas desplegables

   En contra de lo que se suele pensar, los pop-up, también conocidos como libros mecánicos, se utilizaron casi exclusivamente para trabajos académicos hasta el siglo XVIII. A partir de esa época empiezan a aparecer los primeros pop-ups destinados a niños, como un libro publicado en la década de 1820 que tenía un desplegable de una muñeca y cuyo objetivo era enseñar higiene de una forma más amena. Fue también durante ese mismo siglo cuando empiezan a aparecer los primeros pop-ups diseñados exclusivamente para entretener.

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