Hemos hablado en este espacio sobre asombrosos disfraces literarios para niños. Y es que, a veces, nuestra pasión por la literatura se cuela por las grietas de la realidad, y nos seducen a imitar a nuestras criaturas ficticias favoritas. A veces, imprimiendo sus gestos sobre nosotros mismos en forma de disfraz.

   Es así como conocí a Alex (no confundir con el Alex de este blog), en uno de sus vídeos. Navegaba tranquilamente por las pacíficas aguas de Internet cuando me encontré a Cthulhu en persona. Literalmente en persona. El Alex mencionado previamente iba dentro de este extraterrestre en una enorme funda de látex.

Cthulhu_sketch_by_Lovecraft

   Basado en una de las notas que Lovecraft legó a la posteridad, Alex empezó a trabajar en su nuevo disfraz. Uno original, hecho a medida, único. Con esta idea en mente, empezó a trabajar sobre el diseño, empezando por el torso, las piernas, brazos y cabeza.

   Modeló el futuro traje sobre su propio cuerpo, por lo que es muy improbable que te valga. Eso sí, deja muy claro cómo lo hace en un vídeo de 10 minutos que pongo al final, y te animo a que te conviertas tú mismo/a en Cthulhu.

Cthulhu

   Usa látex para todo el cuerpo, pero es remarcable cómo construye las manos, la cabeza, los pies y las alas. Para las manos no solo diseña el traje, sino que construye un mecanismo que alarga los brazos, dando una impresión de ser menos humanoide, y con la que puede manejar los dedos. Un genio.

Cthulhu 3

   La cabeza, construida de una sola pieza, enlaza con tentáculos que construyó de varios moldes, uno por uno. En el vídeo veréis el trabajo de esculpir y modelar la máscara, así como de retirar todo el sobrante interior para poder meter la cabeza dentro. Sin duda, todo un experto en ello.

Cthulhu cabeza

   Es posible que la literatura haga que se nos vaya la olla, pero no encuentro un motivo más bonito para que esto ocurra que la recreación de nuestros personajes de ficción.

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