Cardenio

Cardenio

   El inglés fue el primer idioma en toda Europa al que se tradujo la primera parte del Quijote. En 1612 Thomas Shelton, que había estudiado en Salamanca, imprimió en Londres esa primera traducción bajo el título de The History of the Valorous and Wittie Knight-Errant, Don Quixote of the Mancha, basándose no en el texto original sino en el publicado en Bruselas en 1607. Fue gracias a esto que, casi con toda probabilidad, William Shakespeare pudo leer el Quijote. Esta versión, no revisada y llena de errores, es la que cayó en sus manos no mucho tiempo después de su publicación, al menos antes de 1613.

   Al Bardo, que ya estaba habituado a reelaborar historias y personajes preexistentes, sin duda no le pasaría inadvertida la historia de Cardenio. Este joven de noble linaje, protagonista una de las historias intercaladas en la trama principal del Quijote, es un loco que vive como una fiera en medio de Sierra Morena a causa de un desengaño amoroso provocado por la traición de su mejor amigo. Cardenio, que prometió clavarse un puñal pero finalmente no lo hizo, asiste a la boda de su amigo con su amada Luscinda, hasta que cae en la desesperación más absoluta y huye. ¿Cómo no se iba a sentir tentado el poeta de Stratford-upon-Avon a dedicarle un drama a semejante personaje shakesperiano?

   Se sabe por los registros de la época que entre 1612 y 1613 se representó una obra titulada Cardenio. No sería ni la primera ni la última adaptación teatral de alguna de las novelitas intercaladas en el Quijote. Se sabe también que en el verano 1613 la compañía teatral de Shakespeare, los King’s Men, representaron en el teatro The Globe en al menos dos ocasiones una pieza teatral titulada Historia de Cardenio. Sin embargo, el incendio que se produjo meses después en el teatro hizo que la pieza teatral se perdiera. Años después, en 1633, un editor atribuye la obra a John Fletcher y a William Shakespeare, una información que se corrobora en un registro de 1653 en el que se apunta a esa misma autoría. Fletcher era un dramaturgo tan popular en su época como el propio Bardo y que colaboró con él en alguna ocasión ‒además de Cardenio se les suele atribuir en colaboración Los dos nobles caballeros‒.

Historia de Cardenio

Historia de Cardenio

   Un siglo más tarde comienza a crearse toda una leyenda alrededor del manuscrito de Cardenio. En 1727 el dramaturgo Lewis Theobald, editor de las obras de Shakespeare, dijo haber compuesto su pieza teatral Doble falsedad refundiendo tres manuscritos, uno de los cuales sería el de la obra perdida de Shakespeare y Fletcher. De hecho, Theobald, consciente de la autoridad que tiene Shakespeare, presenta la obra como «escrita originalmente por William Shakespeare, y revisada y adaptada para la escena por Mr. Theobald». Cuenta este escritor y editor que consiguió el manuscrito «a gran precio, y que con gran trabajo y esfuerzo había revisado y adaptado para la escena». La obra, en efecto, es la historia de Cardenio aunque transcurre en Andalucía y sus personajes llevan otros nombres, pero este detalle, por sí solo, no confirma la autoría del Bardo.

   Se sabe que Shakespeare fue adaptado con frecuencia al menos hasta el siglo XIX, pero el testimonio de Theobald se puso en duda casi desde un primer momento. No es solo que los originales se perdieran, es que el escritor se comprometió a enseñarle los manuscritos a quien se lo pidiera pero nunca hizo tal cosa. Investigaciones más modernas han demostrado que Theobald se basó en uno o más manuscritos de Fletcher y de otro autor, pero Fletcher colaboró con muchísimos dramaturgos de su época y es difícil saber hasta qué punto ese otro autor era Shakespeare. Es difícil, por tanto, rastrear el estilo del Bardo, no solo por la mano de Fletcher sino porque Theobald, como editor de la obra de Shakespeare, era profundo conocedor de su estilo. En 2010, sin embargo, el sello Arden Shakespeare, uno de los más canónicos, incluyó Doble falsedad en una de sus colecciones.

Cardenio entre Cervantes y Shakespeare de Roger Chatier

Cardenio entre Cervantes y Shakespeare de Roger Chatier

   Sobre esta cuestión un nuevo hallazgo tenía que deparar todavía la última década del siglo XX. En 1990 el experto en caligrafía Charles Hamilton, tras consultar un manuscrito de 1611 titulado La segunda tragedia de la doncella generalmente atribuido a Thomas Middleton, lo identificó como el Cardenio desaparecido, el de Shakespeare. El análisis de Hamilton no es literario sino grafológico. Comparó ese manuscrito con el testamento de Shakespeare y llegó a la conclusión de que estaban realizados por una misma mano. El problema es que no hay acuerdo sobre si Shakespeare escribió de propia mano su testamento o si simplemente lo dictó. De cualquier modo Hamilton editó en 1994 Cardenio o La segunda tragedia de la doncella y varias compañías teatrales la escenificaron como obra de Shakespeare.

   Un interesante ensayo sobre la obra desaparecida, atribuida a Shakespeare y suspuestamente inspirada en el Quijote, es Cardenio entre Cervantes y Shakespeare. Historia de una obra perdida, escrito por Roger Chatier y publicado por Gedisa en 2012.

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