Putting my foot down

Putting my foot down

   Lo de que convertirse en bestseller hace que un libro pase a ser sinónimo de éxito y de prestigio, o cuanto menos, de beneficio económico y de rentabilidad es ya cosa del pasado. De la época preAmazon. De cuando aparecer en determinadas listas de libros más vendidos era una señal de distinción, como la prestigiosa lista del New York Times, elaborada desde 1931, o la del Wall Street Journal, que se basa en los datos recogidos por la herramienta Nielsen BookScan. Es cierto que algunas de aquellas listas tenían un innegable sesgo editorial que en algunos casos rayaba en lo parcial pero, siendo conscientes de esta circunstancia, al menos servían como una especie de orientación en el maremágnum de las novedades editoriales.

   Ahora las reglas del juego han cambiado. Amazon las ha cambiado eliminando a intermediarios y abaratando de forma salvaje los costes de publicación y distribución. Y aunque esto puede parecer una buena noticia para aquellos autores que ni trabajan con editorial ni pueden permitirse gastar grandes sumas de dinero, para los lectores puede suponer una situación bastante caótica, cuando no directamente engañosa. La plataforma de autopublicación más grande del mundo tiene su propia lista de libros más vendidos, elaborada con un sistema muy distinto al de las listas tradicionales de la prensa; sin embargo, con algunos conocimientos y un poquito de astucia no es difícil maquillar los resultados o incluso trampearlos para presentarlos de manera que resulte conveniente. Una simple búsqueda en Google muestra decenas de páginas que dicen tener trucos para que un libro se convierta en un éxito de ventas o que ofrecen cursos, libros u otros materiales para conseguirlo. En otras palabras, un libro puede convertirse en bestseller aunque no lo sea.

   Esto es lo que ha querido demostrar Brent Underwood con un experimento que ha consistido en subir a la plataforma un libro falso y convertirlo en bestseller. En realidad Underwood, a pesar de tener el apellido de una antigua máquina de escribir, ni es ni ha pretendido convertirse en escritor en ningún momento. Trabaja para Brass Check, una asesoría de marketing creativo para autores y empresas de comunicación cuya función es, entre muchas otras, ayudar a que un libro entre en la lista de los más vendidos del New York Time, lo que finalmente se traduce en millones de ejemplares vendidos. Está claro, por tanto, que Underwood es el primer interesado es demostrar que el ranking de libros más vendidos que hace Amazon no funciona, pero en lugar de escribir un artículo donde defendiera y razonara esta postura se propuso demostrarlo por la vía práctica.

   Así fue como nació Putting my foot down, un libro cuya cubierta tiene, aparte del título y el nombre del autor, la fotografía de un pie y que al abrirlo tiene una única página, una vez más la fotografía del pie. Lo lógico sería pensar que Amazon rechazó el libro o que lo relegó a las profundidades de la plataforma pero no, el falso título se convirtió en bestseller a los cinco minutos de haber sido publicado con tan solo tres ventas, es decir, con una ridícula inversión de poco más de dos euros y medio. ¿Cómo consiguió semejante prodigio?

   A Underwood le llevó pocos minutos hacerse una fotografía de su propio pie, darle formato para que pudiera ser publicado en Amazon, diseñar la cubierta, ponerle un subtítulo ‒que no se puede decir que sea precisamente engañoso: «Un libro que incluye una foto de mi pie»‒ e incluirla en alguna de las más de quinientas categorías de la plataforma. Aquí está, en gran medida, la clave de su rápido éxito. El autor seleccionó «Transpersonal» ‒que engloba temas psicológicos‒ y «Masonería y sociedades secretas». Tal vez parezca una elección un tanto aleatoria tratándose de un pie, pero Underwood sabía bien lo que se hacía. Uno de los parámetros más importantes para el algoritmo de la clasificación de Amazon es la categoría. Como las categorías elegidas por Underwood son muy poco frecuentes, para llegar a lo más alto de ellas no hacen falta demasiadas ventas. Tres en concreto, una hecha por un amigo y dos del propio Underwood. Y ya está: Putting my foot down aparecía en el primer puesto de «Transpersonal» y en el segundo y tercero de «Masonería».

Todo lo que piensan los hombres aparte del sexo

Todo lo que piensan los hombres aparte del sexo

  Lo razonable sería que para que un libro alcanzase la categoría de bestseller tuviera que ser uno de los más vendidos durante meses, pero como Amazon actualiza su ranking cada hora Underwood no tardó más de cinco minutos en llegar a la cima. Es muy posible que no tardara en bajar, pero unos segundos fueron suficientes para hacer un pantallazo que lo acredita como autor de bestsellers y poder presumir de ellos en biografías y perfiles de LinkedIn. Lo que pretende criticar Underwood es que hay gente que a pesar de aparecer apenas una hora en lo más alto del ranking de Amazon como resultado de este deficiente sistema de clasificación, son capaces de presumir de ello el resto de sus vidas. Una auténtica falta de respeto para los que se han ganado ese puesto con su trabajo duro y que devalúa la credibilidad del concepto de «autor de éxito» y de las listas de ventas. Así mismo, Underwood arremete contra aquellas páginas que prometen secretos, trucos, cursos o libros para convertirse en un autor de bestseller de la noche a la mañana.

   No es la primera vez, por cierto, que un autor consigue llegar a lo más alto del ranking de Amazon con un libro falso. Como señala eldiario.es, en 2011 un tal Sheridan Simove publicó en la plataforma de Jeff Bezos un libro titulado Todo lo que piensan los hombres aparte del sexo, el cual tenía todas sus páginas en blanco. El título, que obviamente estaba escrito con una intención paródica, no tardó en convertirse en bestseller porque se puso de moda entre los estudiantes británicos como cuaderno para coger apuntes.

   Lo que demuestran casos como el de Underwood o el de Simove es que la noción de bestseller es ya algo desfasado, que las listas de los libros más vendidos han quedado obsoletas. Que para convertirse en un autor de éxito no hace falta mucho más aparte de una cámara de fotos, un pie y muy poca vergüenza. Bienvenidos a la era Amazon.

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