Foto de Michel Legendre

Foto de Michel Legendre

   Las bibliotecas son lugares mágicos. Alberto Manguel, defensor a ultranza de la lectura y de sus espacios colindantes, bien lo sabe. Tan importantes son para el conocido autor de Una historia de la lectura que considera su propia biblioteca como una especie de autobiografía. Cuando era joven quiso ser bibliotecario y, aunque no lo acabó siendo, no pudo escapar de una vida dedicada al amor por los libros. En La biblioteca de noche el escritor exhibe parte de ese amor apasionado hacia los libros y hacia los espacios donde habitan y donde se han guardado a lo largo de los siglos. Unos espacios, las bibliotecas, que Manguel caracteriza como mitos arcanos, como talleres del conocimiento, como islas de la imaginación y de la magia.

   En la Gran Biblioteca de Montreal también son de esta opinión y para celebrar su décimo aniversario han organizado una exposición titulada «La biblioteca de noche» en la que homenajean a Manguel y a su libro homónimo. Se inicia en una pequeña habitación inspirada en la biblioteca del escritor, con fragmentos de su libro animados gracias a la iluminación y otros efectos visuales. Al salir, por una trampilla camuflada en una de las librerías, se atraviesa algo parecido a un pasadizo secreto, para entrar en una especie de bosque de libros. Y digo de libros porque cuelgan de sus copas como si fueran frutos maduros. La sensación es como si se entrara en otro mundo.

   Este bosque, además de árboles, está lleno de mesas con lámparas de lectura y unas gafas de realidad virtual. Al ponérselas, el visitante pasará a visitar las diez bibliotecas más espectaculares del mundo, algunas reales y otras imaginarias. Desde Sarajevo a Ciudad de México, desde Alejandría hasta el fondo del mar a bordo del Nautilus. Gracias a la realidad virtual, la visita es mucho más que ver imágenes estáticas: se puede girar la cabeza en cualquier ángulo y la sensación es como si verdaderamente estuviéramos en ellas.

   Solo hace falta ver la presentación que ha montado la biblioteca para comprender de qué manera esta exposición capta a la perfección el concepto de la lectura como puerta a otros mundos. Es un viaje en el tiempo y en el espacio. Una aventura de inmersión sensorial que apela a nuestros sentidos, a nuestra inteligencia y a nuestra memoria. Una experiencia única para los amantes de la lectura. Es recomendable, como dice Bronwyn Averett en Book Riot, llevar el libro de Manguel en la visita.

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