Educar sin varita mágica de Marta Rubio y Héctor Martínez

Educar sin varita mágica de Marta Rubio y Héctor Martínez

   Si hay algo en lo que coinciden la mayor parte de los padres es en que educar es una tarea enormemente difícil. Lo malo no es que los niños no vengan con un pan debajo del brazo, es que vienen sin un manual de instrucciones y casi de la noche a la mañana uno o varios seres humanos se ven en la obligación de tener que formar a otro u otros seres humanos. Conseguir, en definitiva, que sean felices en la vida. Tremenda responsabilidad. Y en esta titánica labor pocas herramientas son tan valiosas como la reflexión. Reflexión sobre cómo somos, sobre el entorno que rodea a nuestros hijos, sobre el ser humano en que queremos que se convierta. Porque las buenas intenciones a menudo se quedan cortas. Reflexión, perseverancia y asumir que es casi inevitable que nos equivoquemos en algunos momentos. Lo que pretenden los manuales de educación o de psicología es desarrollar esa capacidad reflexiva que muchas veces no ponemos en práctica porque vamos con prisas o porque hay determinados aspectos que damos por hecho, y minimizar en la medida de lo posible el error.

   Lo que ocurre es que, en no pocas ocasiones, a pesar de estar cargados de buenas intenciones, muchos de esos libros son excesivamente teóricos y al terminarlos uno no sabe muy bien cómo aplicar todo aquello que ha aprendido. Para dar respuesta a este problema surge Educar sin varita mágica, un manual que pretende orientar a padres, niños, docentes y alumnos en la compleja y al mismo tiempo enriquecedora ‒para todas las partes‒ tarea de la educación. El libro nace del trabajo y de la experiencia de dos enamorados de la educación, el docente Héctor Martínez y la psicóloga Marta Rubio, a partir de su trabajo desarrollado en aulas terapéuticas para niños y adolescentes con graves trastornos de conducta.

   El punto de partida es muy interesante, porque bajo el subtítulo «25 estrategias para mejorar tu vida»,  se presenta, además de como un manual de crianza, como un libro de desarrollo personal con claves prácticas para alcanzar la felicidad. Antes de poder educar a nuestros hijos de forma adecuada deberíamos conocernos a nosotros mismos y ser conscientes de lo que somos, siguiendo el viejo aforismo griego. ¿Cómo educar si no nos sentimos bien con nosotros mismos? ¿Cómo enseñar a ser generosos o felices si no lo somos? «Ser mejores, más completos, más satisfechos o más felices es la mejor receta para educar a un hijo», afirma el libro en sus primeras páginas, y la mejor forma de caminar hacia la felicidad es superarnos a nosotros mismos cada día. Es por eso que el desarrollo personal, en sus distintas facetas, como la necesidad de crecimiento personal, el error como aprendizaje o la motivación, ocupan un lugar importante dentro del libro.

   No se dejan de aclarar aspectos básicos de la psicología infantil necesarios para educar a cualquier niño. Se tratan temas como la falta de organización del tiempo, la impulsividad, la baja motivación, el control de pensamientos, las obsesiones, las adicciones, la falta de seguridad o la gestión de las emociones ‒ira, miedo, frustración‒, entre otros muchos. Sin embargo, el libro tiene, ante todo, un enfoque eminentemente práctico. Frente a problemas concretos se ofrecen soluciones determinadas. La estructura del libro permite consultarlo de forma rápida dependiendo del problema que se nos presente. Cada capítulo comienza con una breve reflexión sobre el tema, en la que se nos ofrecen todos los puntos más importantes, para pasar a continuación a plantear algunas estrategias para afrontar ese problema, algunas curiosidades, la concreción de los objetivos que buscamos en nuestros hijos, una actividad completamente desarrollada ‒y enfocada por edad‒ y, por último, una serie de recomendaciones para seguir profundizando en ese aspecto a través de libros, películas, citas, poemas, canciones, etc. Y no se acaba ahí, porque Educar sin varita mágica es también una página web donde se amplían la información, las estrategias y los consejos del libro con materiales extra.

   La idea que hay tras Educar sin varita mágica es que educar no es llenar a los niños y a los jóvenes de normas que tienen que cumplir sí o sí para convertirse en ciudadanos de bien; sino que educar es, ante todo, acompañar, ofrecerles distintas estrategias que les permitan a ellos mismos ser motor y protagonistas de su propio proceso educativo. Ahora bien, como su propio nombre indica, no existen varitas, trucos o recetas mágicas que garanticen el éxito. Los ingredientes pasan por lo que comentaba al principio: reflexión, perseverancia y capacidad para levantarse y seguir adelante después de tropezar. Lo que este manual nos proporciona es una guía útil y concreta que nos facilitará tremendamente este proceso. Como dice el libro en su contracubierta: «Queremos ofrecer un presente esperanzador que cimiente un futuro feliz y, para ello, se requiere ilusión, constancia, amor y esfuerzo. No existen recetas sencillas ni trucos mágicos, sino educadores que luchan por lo que creen con humildad y entusiasmo. Para todos ellos está destinado este libro».

Comentarios

comentarios