No imaginas lo que le pasó a esta adolescente de Kansas después de que un tornado destruyera su casa

   A poco que se haya navegado por Internet es prácticamente imposible no haberse cruzado con una de las modas cibernéticas más nefastas de los últimos tiempos: el clickbait. Esta táctica tramposa, destinada a hacer que los usuarios hagan clic en enlaces que van dirigidos a páginas creadas para generar ingresos, se suele basar en titulares sensacionalistas o imágenes en miniatura llamativas que no responden con exactitud a la realidad que nos encontraremos en esos enlaces. Una sucia mentira, vaya. Desde este puto de vista, nada bueno puede salir del clickbait, pero una librería de Dallas, The Wild Detectives, ha tenido una brillante idea para hacer del clickbait algo útil: lo ha usado entre sus usuarios de Facebook para llevarlos hasta obras de la literatura clásica en una campaña titulada Litbaits.

   Cada uno de los títulos de los enlaces, por supuesto sensacionalistas ‒porque en caso contrario no serían clickbait‒ está relacionado con un libro. Así, Frankenstein de Mary Shelley se convierte en «Este médico alemán se convierte en el primero en realizar un trasplante de cuerpo completo», El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde en «Un chico británico muere después de que selfie acabara mal» o Drácula de Bram Stoker en «Un rumano descubre un hecho insólito sobre el ajo». «Este político italiano hace que Trump se vea como un santo» es El Príncipe de Maquiavelo, «El mochilero que tuvo el peor viaje de su vida cuando una tribu de isleños lo atacó con caca» Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift o «Adolescente engañó a su novio haciendo que se suicidara» Romeo y Julieta de Shakespeare. ¿Adivinas cuál es «No imaginas lo que le pasó a esta adolescente de Kansas después de que un tornado destruyera su casa»? Evidentemente, El Mago de Oz de L. Frank Baum.

   No es que la idea sea completamente original; yo mismo lo hice hace un par de años con un puñado de obras clásicas inspirándome en ideas de101 books y de The Millions. Sin embargo, la manera en la que lo ha presentado esta librería, como si fueran clickbaits reales, es lo que ha hecho que los enlaces y la idea se viralizara, aumentando el número de seguidores en un 150% y el número de clics en un 14.000%. El usuario se siente atraído por el título del enlace y cuando hace clic en él te dirige al perfil de Wild Detectives en Medium, donde se explica el engaño: has picado, ahora pica con el libro. Esto es posible porque todos los libros utilizados en la campaña forman parte del dominio público, por lo que pueden ser publicados de forma legal.

   Tal vez esta campaña no consiga fomentar la lectura ‒no creo que nadie pique en hacer clickbait y se ponga a leer un libro completo‒, pero desde luego sí sirve para darle cierta relevancia y, en definitiva, viralidad, a la literatura clásica. Que falta le hace.

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