Todo está en los números de Claudi Alsina

   «¿Y yo cuándo voy a usar las matemáticas en la vida real?» es la típica pregunta que se suelen plantear los alumnos al estudiar temas como el álgebra o la trigonometría. «El número es la esencia de todas las cosas», decía Pitágoras, considerado el primer matemático puro de la historia y autor de uno de los más famosos teoremas matemáticos, el que lleva su nombre. Y razón no le faltaba a Pitágoras: aunque puede ser cierto que algunos de los conceptos matemáticos más abstractos sean ajenos a nuestra vida diaria, seamos conscientes o no de ello, es prácticamente imposible pasar un día sin que las matemáticas se crucen por nuestro camino, sin tener que usarlas de alguna manera en nuestras actividades cotidianas. Desde hacer la compra o cocinar, a tocar música o jugar a videojuegos, el mundo está lleno de números y de problemas por resolver. Es más, todo cuanto nos rodea está hecho literalmente de matemáticas, desde el ordenador o el móvil que estás usando para leer esto hasta la construcción en la que vives. La tecnología no ha hecho sino acrecentar ese protagonismo. Pero incluso está presente, de forma natural, en la vida cotidiana de los insectos: en las conchas de los caracoles, en las telas de las arañas o en los panales de las abejas.

   Esta idea es la que defiende el catedrático de Matemáticas en la Universidad Politécnica de Cataluña Claudi Alsina en el libro que acaba de publicar Ariel Todo está en los números. Las matemáticas de la vida cotidiana. Además de investigador y profesor, Alsina ha destacado por su labor en la divulgación de las matemáticas, tanto a nivel nacional como internacional, con otros títulos como Asesinatos matemáticos, Los asesinos matemáticos atacan de nuevo, Vitaminas matemáticas, El club de la hipotenusa, Geometría para turistas, Masterchef o Los matemáticos no son gente seria. Toda esa experiencia le ha servido a Alsina para hacer aproximación al mundo de los números diferente, bastante amena y asequible para obtusos de las matemáticas, llena de anécdotas y curiosidades, muy fácil de digerir.

   Un libro que dedica su primer capítulo a hablar de «matemática rosa», aquella que está protagonizada por personajes del mundo del corazón, deja claro lo ingenioso de su propuesta. Alsina responde en Todo está en los números a cuestiones tan dispares como si valen la pena los puntos de regalo si se paga con tarjeta de crédito, cuáles son los refranes con números más populares, cuántas fechas existen ya para el fin del mundo, qué récords Guinness contienen números o si es posible encerrar conceptos tan abstractos como el amor o la belleza en fórmulas matemáticas. Al fin y al cabo, los cánones de belleza son números, así como las tallas de calzado o de ropa, las contraseñas que usamos diariamente en nuestras redes sociales, nuestras tarjetas o incluso muchas de nuestras supersticiones y creencias.

   A lo largo de diez capítulos, el autor va desgranando de qué manera números y matemáticas se van filtrando en nuestra vida cotidiana. Cada uno de esos capítulos se organiza en torno a un núcleo temático. Además de las matemáticas rosas encontraremos capítulos dedicados a la medición del tiempo, a los distintos callejeros del mundo, a la manera de medir las grandes catástrofes, a las todopoderosas listas y rankings o a los distintos sistemas de enumeración que existen. Cada uno de esos capítulos cuenta con una breve introducción y una serie de píldoras de no más de una página. Todo muy digerible, incluso para los que son de letras. El libro tiene además, al final, un breve diccionario en el que se le dedica una entrada a los números del 1 al 100, donde se señala de forma bastante pormenorizada dónde está presente y qué significados tiene ese número en nuestro mundo. Un último índice de cuestiones nos permite hacer una lectura no lineal ni completa del libro.

   Un libro lleno de amor por los números muy necesario para descubrir la verdadera importancia de las matemáticas, ese lenguaje universal que ha ayudado a la humanidad a crear o a explicar el mundo durante miles de años. Imprescindible, añadiría, para reconciliarse con ellas si es que se ha pasado por una mala experiencia escolar. Recomendable incluso ‒por qué no‒ para docentes que quieran enganchar a sus alumnos con alguna que otra batallita matemática. Y si todavía no acabas de convencerte, aquí puedes leer el primer capítulo completo. Sí, ese que habla de matemática rosa.

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