Seguramente muchos de vosotros hayáis escuchado frases como las que escribo más abajo en lugares dispares. En la calle, el metro o autobús, e incluso entre personas de vuestra familia o amigos:

¿Se tienen que besar en público? No sé, yo no veo a los heterosexuales dándose así el lote. Es obsceno y no me gusta.

En serio, ¿cómo la han contratado? ¿Has visto que tiene un tatuaje en la mano y dos piercings en la cara? Yo flipo.

No soy racista…, es solo que prefiero prefiero mudarme a un barrio con más españoles.

Mira, no va a hacer bien su trabajo porque en el taller van a estar todos pendientes de sus tetas porque las lleva fuera. A mí me cuesta no mirar, y soy gay.

Todos los blancos sois iguales.

fobias y miedos generaciones

   Las frases de arriba no me las he inventado yo, sino que las he ido recopilando con cuidado a lo largo de tres semanas de escuchar conversaciones ajenas. Algunas nos parecerán más frecuentes que otras en base a la comunidad con la acostumbremos a movernos, pero todas parten de una misma base de fobia hacia determinadas personas que son diferentes a nosotros.

¿Qué fobias heredamos de nuestros padres?

   Tengo una suerte inmensa, lo sé. Mis padres son la neutralidad en persona, ambos, y me han criado para tener una mente completamente abierta hacia cualquier colectivo. Eso significa que no he tenido que escuchar en casa ninguna frase de desprecio hacia nadie.

   No obstante, ni mis padres se salvan del análisis cuando usan frases como estas:

Si quieres encontrar un trabajo, hay que vestirse bien [siendo esta vestimenta traje, camisa, corbata y zapatos].

Hay cosas que no deberías decir en público [opiniones, generalmente, como las que vierto en este artículo].

   No quiere decir que odien a las personas que van en camiseta por la vida, o al menos eso espero por el bien de su amor hacia mí. Y tampoco me pidieron nunca que dejase de hablar de ningún tema. Pero, sabedores de cómo funcionan determinados ámbitos de la sociedad, me previenen contra lo que suponen que será mi fracaso social.

   Por ejemplo, una entrevista de trabajo en la que no me cojan por no vestirme bien o por expresar opiniones políticas. No dejan de ser fobias de nuestra sociedad que tratamos de enmascarar bajo una capa de eduación, etiqueta y formalismo.

fobias generación apariencia

   ¿Qué más dará cómo vaya vestido, pensará alguien de mi edad, para hacer su trabajo?

   ¿No podría haberse arreglado un poco?, pensará alguien con más años a sus espaldas.

Algunas fobias pasadas y modernas

   Por fortuna, lo que hace veinte o treinta años suponía una fobia compartida por un 90% de la población hoy apenas la sostiene un 10%. Cierto, es un 10% que suena muy alto, y más cierto todavía: me he inventado los porcentajes para que se comprenda el ejemplo.

   Cualquiera que haya participado en los movimientos sociales como La Movida Madrileña sabrá cómo era la posición de la sociedad hacia la homosexualidad antes, durante, y después del movimiento. Aunque todavía colea la ignorancia y el odio, hubo un tiempo en que este resultaba imposible de esquivar.

   Hoy tenemos la suerte de poder expresar nuestros sentimientos (no todavía en todos los ámbitos) de manera abierta y sin miedo a represalias sociales; y en el futuro la lucha LGTB carecerá de sentido porque, simplemente, no será necesaria. Habremos superado ese odio concreto.

   Cuando los hijos de mi generación, o de la generación que vendrá detrás, formen su propia opinión del mundo y miren hacia atrás, entenderán la barbarie que supuso el negar los sentimientos de la gente, recluir a la mujer en el domicilio, segregar por sexo o etnia, o tener un único protocolo de vestimenta como el correcto.

Algunas fobias y comportamientos sociales que desaparecen poco a poco

   Sé que muchas personas, cuando lean las siguientes frases se escandalizarán, pero me gustaría que las leyesen pensando en lo que ocurría hace 20, 50 o 100 años para colocar la realidad presente en la perspectiva que aporta el tiempo. Los que hemos luchado por la igualdad nos sentimos orgullosos de que las cosas estén como están, aunque disten mucho de ser el estado ideal.

   Hoy día el movimiento negro tiene menos sentido que antes del año 2000 porque cada vez hay menos población blanca que odia o busca segregar a negros y afroamericanos (si uso ambos nombres es porque tengo cerca dos personas de color que exigen ser llamadas de una y otra manera respectivamente).

   Del mismo modo, el feminismo ha ido ganando batalla tras batalla y vida tras vida. Lo que antes era impensable, como la denuncia social hacia comportamientos indeseables, es ahora casi una norma. Especialmente en ciudades grandes o núcleos de elevada densidad poblacional.

   Pero también otros movimientos menos tangibles, menos relacionados con fobias o la denuncia social, y más con comportamientos indeseables hacia nuestros conciudadanos, que también están desapareciendo.

   Por ejemplo, muy pocas personas saben que algo menos del 1% de los conductores llegaron a perder el carné por puntos, que a un 8% le han quitado puntos en más de una ocasión y que el 16% recibieron una sanción. Eso significa que algo más el 75% de los conductores nunca perdieron un solo punto. Nunca.

Conservación de los puntos del carne 2006 2017

   Vemos las noticias y cada año hay muertos en las carreteras. Todos los años hay palizas a personas de otras etnias y violencia en contra de otros colectivos. Cada año hay varias decenas de mujeres y hombres asesinados por sus parejas o personas del círculo interno.

   Pero el respeto por el resto de personas de nuestro alrededor nunca había sido tan elevado como lo es hoy día. Y eso es un logro que hemos de valorar mirando al pasado. Sin embargo, el futuro no pinta demasiado bien en materia de fobias. Especialmente aquellas que surgen del ámbito tecnológico.

Las fobias que transmitiremos a nuestros hijos

   Muchos de los lectores se sentirán identificados con las frases que abrían el artículo, pero también con frases hacia su persona que les dijeron sus padres mientras trataban de prevenirles de un mundo más bien agreste y con demasiado odio al diferente o al que se salía de la norma.

   Lo que me resulta preocupante es la siguiente generación de odio que estamos creando y en la que me encuentro.

   Nací en 1988, y siempre he defendido la igualdad. Como casi todas las personas con las que me he relacionado a lo largo de mi adolescencia y post-adolescencia (no me atrevo a llamarme adulto en voz alta), respeto a las personas en la medida de mis posibilidades, siendo estas las de mi educación y esfuerzo personal hacia la comprensión de gente que no es como yo.

   Sin embargo, estoy empezando a notar en mis círculos internos odios nuevos, fobias diferentes a los que combatimos durante las décadas pasadas, y  que sin duda generarán brechas sociales, violencia y polémica en un futuro breve. Algunas de sus consecuencias he empezado a verlas ya en mi entorno cercano y, habida cuenta que no me muevo demasiado, pecaré de generalizarlas como fobias extendidas.

Fobia al hombre por el comportamiento de sus abuelos

   Una de las que más me ha sorprendido es la de la fobia a los hombres por el mero hecho de haber nacido como tales, odio que no viene por parte de un único género como acostumbran a pensar algunos usuarios de redes sociales.

   Comprendo el punto de vista de aquellos que empuñan el odio a quien les oprimió en el pasado. Es fácil odiar al siguiente hombre que te encuentras en la vida si tuviste uno en el pasado con el que tuviste una mala experiencia, aunque me parece contraproducente cometer los errores que la generación de mis abuelos y padres ya cometió.

   Si el machismo me parece despreciable, la misandría nacida por influencia de este me parece trágica porque significa no haber aprendido del pasado, dando impulso a un péndulo de odio que ahora cae en manos de otra generación.

   ¿Tendremos una generación machista dentro de dos o tres generaciones debido a ello? Pues, sinceramente, espero que no. De momento, la misandría es una fobia no ya minoritaria, sino prácticamente residual. No está organizada más allá de unos pocos clústers de odio muy localizados (aunque muy ruidosos). Apenas he tenido un par de contados encontronazos con personas que odian a un género específico, y espero no volver a coincidir con violencias similares.

   Tengo la esperanza de que el feminismo llegue a buen puerto en su lucha en busca de la igualdad última de género, y que cualquier traza de odio al distinto quede recluida en los libros de historia. Pero, por desgracia, hay más fobias futuras, casi presentes…

Fobia al avance tecnológico por miedo

   Una fobia que no me ha sorprendido pero me parece igualmente trágica es la fobia a la tecnología y, en especial, los vehículos autónomos o la inteligencia artificial.

avance de la tecnología

   Como divulgador acerca del comportamiento social en respuesta a la tecnología, me he encontrado en situaciones conflictivas por artículos sobre el avance de nuestro conocimiento en materias como la informática y sus aplicaciones. Como me ocurría en el caso que menciono justo antes de esto, he sido insultado por el mero hecho de hablar de la tecnología por parte de detractores de la misma.

   Curiosamente, me han insultado haciendo uso de móviles y ordenadores, único puerto de acceso a Internet. Las fobias no entienden de paradojas o ironía.

Fobia a relaciones entre personas y máquinas por incomprensión

   Hace tiempo subí a mi página personal 300 relatos cortos durante 300 días a fin de ejercitarme en la escritura. Algunos de esos relatos resultaron conflictivos. En especial dos:

  • un relato sobre un mundo simulado en el que la magia estaba permitida y en el que había una pareja homosexual;
  • un relato sobre un mundo en el que el amor entre personas y robots estaba normalizado.

   Por supuesto, con 300 relatos poco convencionales recibí más críticas, pero me gustaría hablar de estos dos para remarcar los paralelismos entre la fobia a dos maneras de sentir amor, una de ellas todavía hipotética.

   Para las personas de mi generación no hay duda de que los homosexuales sienten del mismo modo que los heterosexuales, y nos importa más bien poco el motivo por el que son diferentes más allá de la curiosidad que siempre suscita una conversación inteligente (¿Nos viene de serie en el programa del ADN? ¿Es cultural? ¿Por qué somos como somos y no de otra manera?).

   Sin embargo, se me agota la energía cuando las mismas personas que defendieron conmigo el amor libre restringen hoy día, precisamente, otra de sus manifestaciones. Aunque sea un amor hipotético futuro, dejan claro que es entre una tontería y/o una abominación. E incluso se lo han tomado lo suficientemente en serio como para molestarse en insultarme en el proceso.

   Ven entre el hipotético amor entre una máquina y un humano una ofensa a sus sentimientos presentes, un tipo de amor distinto al que ellos perciben como normal y que, por tanto, no debe ser tomado en serio. Hacen con las máquinas futuras (no, los robots todavía no sienten) lo mismo que hizo la generación de sus padres con una homosexualidad que sí era tangible.

Fobia a los robots ciudadanos, personas de segunda

   Ojo, que no soy yo el que dice que las entidades cibernéticas adquirirán conciencia. El Parlamento Europeo se lo toma muy en serio, y a principios de 2017 se emitió un Proyecto de Informe que animo a leer en materia de derechos civiles sobre robótica. En este artículo lo analicé a fondo.

   Es un texto accesible y nada técnico, por lo que cualquier persona que entienda castellano puede asumirlo sin problema. Sin embargo, el mismo documento oculta un marcado tono de miedo y fobia hacia los robots, declarando que los robots conscientes o ciudadanos electrónicos, como les llama el texto, tendrán los siguientes derechos:

  • El derecho de servir a los humanos. (esclavismo)
  • El derecho a ser identificados y marcados como robots. (segregación)
  • El derecho a ser apagados si no nos gusta su comportamiento o lo consideramos peligroso en cualquier modo. (muerte o terminación)
  • El derecho a ser una posesión. (esclavismo)
  • El derecho a ser considerado una persona electrónica si es suficientemente inteligente. (único derecho positivo, el del reconocimiento)
  • El derecho a ganar dinero, pero solo si es para cubrir un desperfecto que pudiesen ocasionar. (esclavismo)

   Recordemos, son los derechos que se les darían a robots conscientes de sí mismos, como los delfines, algunos tipos de simios o nosotros mismos.

robot derechos

   Me pregunto qué pensarán las personas que participaron en el movimiento negro, que todavía sigue vivo hoy, sobre este tipo de decisiones, o si llegarán a la conclusión de que volvemos a cometer los mismos errores una y otra vez. Fobia al diferente, por ser diferente.

Fobia ante los hijos por ectogénesis, y el transhumanismo

Nadie tiene fobia al sonotone porque hablamos de cibernética sustitutiva (se nos rompen los oídos y nos ponemos otros). Y, sin embargo, la gente tiene miedo y una manifiesta fobia a ir más allá e instalarnos un sonotone que amplíe el espectro humano. Y algo similar ocurre cuando eliminamos el útero de la ecuación del nacimiento.

   Hoy día la sociedad casi al completo se escandaliza al escuchar hablar sobre los úteros artificiales y la ectogénesis. Pero apenas tenemos que retroceder cuatro décadas para encontrar los mismos argumentos en contra de los niños probeta, hoy una técnica totalmente normalizada de nacimiento aunque su uso sea minoritario.

   Está claro que estamos, todos, cortados por un patrón cultural que ancla nuestras ideas y fobias al tiempo que nos ha tocado vivir. A pesar de mis padres, es muy probable que guarde sentimientos fóbicos inconscientes en contra de, por ejemplo, las personas extranjeras. Simplemente por el tiempo en que he nacido.

   Pero pido a los lectores que sean más tolerantes los unos con los otros, en especial si se sintieron discriminados en el pasado por parte de un grupo de odio dirigido a su persona, ¿qué sentido tiene replicar el mismo modelo ante otro colectivo? ¿Por qué hacer sufrir a los valientes que toman primero las decisiones más arriesgadas y dan el paso para el fomento de un cambio en la sociedad que nos enriquece a todos?

Imágenes | geralt, rawpixel.com, theglassdesk, bykst

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