Kazuo Ishiguro. Foto de Mariusz Kubik

   Lejos de la polémica del año pasado, el Comité del Premio Nobel ha anunciado que el novelista británico Kazuo Ishiguro es el Premio Nobel de Literatura número 114. «En pocas palabras, si mezclas a Jane Austen y a Franz Kafka tienes a Kazuo Ishiguro, aunque deberías añadir un poco de Marcel Proust a la mezcla. Entonces lo agitas, pero no demasiado, y obtienes su obra. Es un escritor de gran integridad. No mira hacia el lado y desarrolló un universo estético propio», dijo Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca, en el anuncio del premio. Así mismo lo calificó de un escritor que «en novelas de gran fuerza emocional, ha descubierto el abismo bajo nuestro sentido ilusorio de conexión con el mundo». Según han dicho Alexandra Alter y Dan Bilefsky en The New York Times, los ambientes y los géneros de la obra de Ishiguro son muy diversos, pero en sus temas siempre suelen aparecer la memoria, el tiempo y el autoengaño como constantes. Siguiendo la tradición oriental, el hilo argumental de sus novelas es muy débil.

   Ishiguro es conocido sobre todo por Los restos del día, escrita en 1989 ‒en España publicada por Anagrama en 1992‒, porque le valió el Premio Booker y se convirtió en una aclamada película de Hollywood nominada a los Oscar en 1993 bajo la dirección del cineasta James Ivory. Esta novela Ishiguro se vuelva en un tema típicamente inglés: la historia de un mayordomo inglés que viaja a través de Inglaterra en busca de la antigua ama de llaves de la casa, para convencerla de que vuelva a trabajar con él.

   Aparte de esta novela, que es la tercera dentro de su producción, Ishiguro publicó en 1982 Pálida luz en las colinas, seguida de su continuación de 1986 Un artista del mundo flotante. En ellas narra acontecimientos ocurridos en el Nagasaki de la posguerra, centrándose en narradores que analizan el desastre vital después de la derrota japonesa. En 1995 publica Los inconsolables, que ha sido considerada como una muestra del realismo mágico, seguida de Cuando fuimos huérfanos, en el año 2000, una novela sobre detectives literarios. Mayor éxito consigue en el 2005 con Nunca me abandones, una novela de ciencia ficción donde basada en un futuro distópico cercano en el que se describe un internado inglés habitado por clones cuyos órganos son cosechados para sus adinerados dueños. Esta novela fue nominada al premio Booker en el año 2005 y para el premio Arthur C. Clarke en el 2006, y además la revista TIME la nombró la mejor novela del 2005 y la incluyó en su lista de las cien mejores novelas de habla inglesa entre el 1923 y el 2005. Su última novela, de 2015, es El gigante enterrado, una fantasía ambientada en la Gran Bretaña posartúrica con ogros y duendes como personajes. Además de todas estas novelas Ishiguro ha publicado varios relatos y distintos guiones para el cine y la televisión.

   Ishiguro nació en Nagasaki, Japón, en 1954, pero el escritor salió de su país a la temprana edad de cinco años a cuando su padre, oceanógrafo de oficio, le ofrecieron un trabajo en Inglaterra. Toda la familia se trasladó a Londres, donde fijó su residencia y terminó adquiriendo la nacionalidad británica. Ishiguro estudió literatura y filosofía en la Universidad de Kent y obtuvo una maestría en escritura creativa de la Universidad de East Anglia. Fue aquí donde escribió su primera novela, que inicialmente era su tesis.

   El autor de Los restos del día siempre ha generado elogios por parte de otros escritores. Salman Rushdie, cuyo nombre lleva años en la lista del Premio Nobel de Literatura, dijo a Alison Flood en The Guardian: «Muchas felicitaciones a mi viejo amigo Ish, cuyo trabajo he amado y admirado desde que leí Pálida luz en las colinas».

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