En el Wye River, en la frontera con el condado inglés de Herefordshire, en Gales, se levanta un pueblecito de casi dos mil habitantes llamado Hay-on-Wye. Con más de 40 librerías, muchas de ellas de libros de segunda mano, Hay-on-Wye no solo está considerado el destino ideal para lectores y amantes de los libros en general sino que popularmente ha recibido el título de «la ciudad de los libros».

Todo comenzó en 1961 cuando Richard Booth abrió su primera librería de segunda mano en la localidad, situada en una antigua estación de bomberos. Booth viajó a Estados Unidos donde, aprovechando el cierre de varias librerías, compró enormes cantidades de libros y los envió en contenedores a Hay-on-Wye. El negocio de Booth tuvo tanto éxito que con el tiempo comenzaron a abrirse casi en cada esquina nuevas librerías de libros usados. En la década de 1970 Hay-on-Wye ya era considerada «la ciudad de los libros», un atractivo título que actualmente se traduce en una media de medio millón de turistas al año.

En Hay-on-Wye existen librerías de todo tipo, pero una de las más singulares son las conocidas como «librerías de la honestidad». Estos negocios parten de la confianza en la buena conciencia del cliente, ya que muchas de ellas son simplemente una estantería llena de libros en una pared, sin ningún librero ni personal que atienda; los clientes eligen a su gusto los libros que deseen adquirir y a continuación dejan el dinero ‒diez peniques para los libros de bolsillo y una libra para los de tapa dura‒ en un pequeño buzón habilitado para ello, en el que pone «Pague aquí». Una librería así la encontraremos, por ejemplo, cerca del castillo Hay, una fortaleza del siglo XII situada en el corazón de la ciudad.

Desde 1988 Hay-on-Wye, con la ayuda del diario The Guardian, comenzó a organizar a principios de junio un festival literario anual, el «Hay Festival of Literature & Arts», que a través de los años se ha convertido en uno de los eventos más importantes del mundo de la cultura y de las artes. Bill Clinton lo describió en 2001 como «el Woodstock de la mente», y es que durante todo este tiempo se ha trasladado a ciudades de países tan diversos como México, Italia, Brasil, Colombia, España o Perú. A lo largo de todas sus ediciones ha contado con algunas de las personalidades más importantes a nivel mundial de la literatura y de la cultura en general, además de ampliar su ámbito fuera del mundo del libro, expandiéndose a la música o al cine. Y todo, con un pueblecito de no más de dos mil habitantes como punto de partida.

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