Los idiomas son muy parecidos a los seres vivos: nacen, evolucionan y mueren dando paso a otras especies. ¿Sabías que, estadísticamente, casi la totalidad de los seres vivos han fallecido? La Tierra ha atravesado cinco grandes extinciones: ordovícico-silúrico, que extinguió el 85% de las especies; el devónico-carbonífero, 82%; pérmico-triásico, 96%; triásico-jurásico, 76%; y cretácico-terciario, 76%.

Pero las grandes extinciones no son nada comparadas con las extinciones menores, que lentamente acabaron con el resto de especies. Hoy día viven un 0,00000000001% de las especies animales o vegetales que hayan vivido jamás en la Tierra. Si buscamos contemplar la vida bacteriana, nos faltan ceros. Los idiomas, en este sentido, funcionan del mismo modo: extinguiéndose con el tiempo, dejando paso a otros. En ocasiones de forma brusca y otras muriendo lentamente.

latin lengua muerta

Las grandes extinciones pueden asemejarse a la llegada de los romanos a Francia o España, por su violencia destructiva; y las extinciones menores al idioma aborigen hablado en la isla de Papua, que murió lentamente.

Hoy día nos preocupamos porque en el mundo se hablan 7.000 lenguas pero 2.500 se hallan actualmente en extinción sin tener en cuenta que, en el pasado, las mismas lenguas a las que pretendemos echar en falta fueron las ejecutoras de miles e incluso cientos de miles de lenguas y dialectos previos; y entristecemos al pensar en que se convertirán en lenguas muertas.

La digitalización está haciendo que lenguas como el inglés, chino mandarín, español, y árabe triunfen y barran otros idiomas como el francés o el alemán. A esto lo llaman extinción digital y, sin embargo, es el mismo mundo digital el que está preservando en un archivo virtual las lenguas extintas como el latín. Para quien lo desee pueda aprenderlo.

Las lenguas mueren cuando carecen de función y otros idiomas resultan más útiles; cuando no tienen prestigio en las generaciones más jóvenes, o cuando semihablantes (personas con más de una lengua que usan la moribunda con un reducido círculo) simplifican en exceso el lenguaje. El latín murió por estas tres causas, que András Kornai, historiador y lingüista, destaca en su estudio Digital Language Death (2013).

Hay espacio para la esperanza. Los dispositivos de grabación actuales nos permiten almacenar millones de conversaciones que, en el futuro, podrán ser estudiadas y revividas gracias a procesos digitales Del mismo modo en que hoy Alexa o Ok Google pueden “hablar”, se espera que en el futuro los sintetizadores sean indistinguibles de las personas y que las IA hablen lenguas muertas.

matrix conocete a ti mismo demet nosce

Pero que el latín esté “muerto” no significa que haya dejado de existir. Por ejemplo, nunca antes en la historia de la literatura ha habido tantas referencias al latín como en la actualidad; algo que se repite en el cine, donde podemos escuchar constantemente citas y dichos latinos. Nunca, en toda nuestra historia, ha habido tantas personas que hayan estudiado el latín. Jamás.

El latín es un idioma altamente mutable que, nacido como latín arcaico en el 600 a.C. y evolucionando a lo largo de los siglos, consiguió llegar vivo como latín humanístico allá por el siglo XVI. Por supuesto, con muchas modificaciones adquiridas por el camino. En 1440, Johannes Gutenberg diseñó su imprenta de tipos móviles, que lentamente sepultó al latín y otros centenares de idiomas para dar paso a al alemán, al inglés o al francés como lenguas comunes europeas, de un modo muy similar a cómo hoy día los smartphones e Internet están sepultando miles de idiomas para dejar paso al chino, inglés y español como lenguas mundiales.

Parece que la interlingua de Blade Runner (1982) no iba mal desencaminada. Pero, insistimos, nunca antes ha habido tantos estudiantes de latín como en la actualidad, por el simple hecho de que nunca antes había existido un nivel tal de alfabetización, así como tanta gente sobre el planeta.

En el momento álgido del latín clásico, entre el siglo I y el 14 d.C., (Virgilio, Lucrecio, Cicerón, etc) el grueso de la población era iletrada, y ni sabía leer ni estaba escolarizada. Pensemos que, incluso entrado el siglo XIX en España, tan solo el 20% de las personas sabían leer. A esto hay que sumar que la población mundial del año 1 d.C. rondaba los 100 millones de personas (frente a los 7.500 millones de ahora).

Es cierto que el latín hablado prácticamente no existe, y que es residual en las escuelas mientras que en su momento millones de personas lo hablaron de manera fluida durante siglos. Sin embargo, no queda nada claro que sea un idioma muerto, ya que cualquiera con un smartphone es capaz de aprenderlo.

smartphone latin hablar lengua idioma

El CEO de DuoLingo, una de las aplicaciones estrella para aprender idiomas, abrió un foro de Reddit para hablar directamente con los usuarios, y no fueron pocos los que solicitaron que la aplicación enseñase latín. Además, en Estados Unidos el latín es el tercer o cuarto idioma más estudiado como lengua no nativa. Millones de personas lo estudian a diario en el mundo, muchas más de las que lo hicieron nunca en nuestro pasado.

En la misma web Reddit hay un foro únicamente en latín, Google Translate tiene el idioma cargado, y existe una creciente versión de Wikipedia (perdón, Vicipaediam o Vicipaedia) con 128.084 escritas en latín. Y creciendo. El latín, lejos de estar muerto, está ganando tracción en Internet, inclusive aunque siga perdiendo “cuota de mercado”, y es que somos tantos humanos sobre el planeta que incluso lo minoritario presente resulta abrumador frente a tiempos pasados.

Al latín le queda mucha vida por delante, y en el futuro habrá más gente que sepa latín de la que hubo que en el pasado.

Imágenes | PxHere, Matrix, Maliha Mannan

Comentarios

comentarios