rubber

Hace tiempo tuve la fantástica oportunidad de tropezarme con una de las peores y mejores películas de todos los tiempos. Fue en 2010, el año que marcó un hito personal. Un antes y un después en el modo de contar historias. Fue el año en que el absurdo rasgó el tejido del espacio-tiempo y la incoherencia se coló de lleno en mi pantalla. 2010 fue el año de ‘Rubber’, la película en que un neumático con poderes telequinéticos mata gente.

No, no nos hemos vuelto locos, esta película existe de verdad y además ha sido ganadora de numerosos premios. Rubber es la prueba de que una idea horrible y estúpida, cubierta de una calidad excepcional, es capaz de llegar alto. Hoy nos detenemos en La Piedra de Sísifo para hablar brevemente de esta maravilla del cine moderno, rodando junto a Robert, el neumático. Como diría Bender: ¿Te vienes a matar humanos?

Unas pinceladas sobre la película

La primera escena que vemos en el trailer de arriba es de hecho una de las primeras escenas de la película. Un neumático en mitad de la nada, tostado por el Sol, cubierto parcialmente de arena fina y rodeado de otros objetos de desecho. Destaca una zapatilla hecha polvo y metales oxidados. Y la rueda se mueve.

Así “nace” Robert, despojándose de la arena del desierto y tropezando varias veces antes de empezar a rodar. Avanza unos metros, se cae. Se levanta y vuelve a tropezar, hasta que consigue “caminar” de una forma más estable. Es entonces cuando encuentra una carretera, y a los humanos. Esto es lo que dice su sinopsis:

“Rubber es la historia de Robert, un neumático inanimado que ha sido abandonado en el desierto y que, de repente y de forma inexplicable, toma vida. A medida que Robert recorre el sombrío paisaje va descubriendo que sus poderes telepáticos le dan la habilidad de destruir a su antojo. Al principio se contenta con destrozar pequeños objetos y criaturas del desierto, pero su atención pronto se dirige a los humanos, especialmente a una mujer bella y misteriosa que se cruza en su camino. Dejando por el camino un reguero de destrucción, Robert se convierte en una fuerza del caos y en un auténtico villano.”

rubber-policia

Ahí es nada. La película es todo lo absurda que uno pueda llegar a imaginar. Cuando Robert mata a un par de personas, la policía se toma en serio su persecución, como si fuese un asesino en serie normal. Sin embargo, el resto de las personas de la película solo ven un neumático que “vibra” justo antes de que les reviente la cabeza. Además, toda la película rompe la cuarta pared.

La cuarta pared en Rubber

No es la primera vez que hablamos de cómo romper la cuarta pared. ¿Alguna vez has visto al protagonista de una película como Deadpool hablando a cámara, directamente al espectador? Eso es romper la cuarta pared. Pero Rubber va mucho más allá porque buena parte de los personajes de la película no hablan con el espectador, sino que son espectadores dentro de la misma.

El film arranca con una colina y una decena de personas sobre ella. Todos con sillas de camping y prismáticos. Se disponen a ver algo, y buscan con sus lentes el objeto de su interés. En ese momento, Robert se pone “de pie” por primera vez, y estos espectadores (que no saben que están siendo observados por ti) se emocionan. Su show ha empezado, y con él el tuyo.

rubber-espectadores

Para ellos, toda la película es una especie de espectáculo que ya esperaban. Sabían qué es lo que iba a ocurrir y habían planificado la quedada para observarlo. Robert no sabe que está siendo observado por estos observadores con prismáticos; y ellos no saben que tú les miras.

Una idea brillante del guionista y director del film, Quentin Dupieux, que inventa una nueva forma de sacar al espectador de su estupor y quedarse con él un rato. No haremos spoilers, pero estos observadores que rompen la cuarta pared tienen su propia historia, y merece la pena.

Premios de todo tipo

En 2010 Rubber ganó cuatro premios relativamente importantes. En Sitges (¡Sitges!) ganó el premio Carnet Jove Jury Award, el Citizen Kane Award for Best Directorial Revelation y el Grand Prize of European Fantasy Film in Silver. Ah, bueno, es que en España somos muy de dar premios, ¿no?

No. En el Toronto After Dark Film Festival recibió el premio especial a la película más original, y Quentin Dupieux fue nominado en el Warsaw International Film Festival al Free Spirit Award. Un año más tarde ganó fue el ganador máximo del Puchon International Fantastic Film Festival y nominado en los Scream Awards.

Rubber es una película rara. Muy rara. Además, carece por completo de sentido. ¿En serio, un neumático que mata gente? Sin embargo, llama la atención su calidad. Esta película casi amateur y de bajísimo presupuesto (500.000 dólares) consigue maravillarnos.

El guion es bueno, los personajes también. La rotura de la cuarta pared es brillante, y la calidad de imagen destaca sobre otras películas independientes. El que no es bueno es Robert, y lo demuestra volando algunas cabezas.

Imágenes | Rubber

Comentarios

comentarios