Cuaderno de arte moderno de Mary Richards

Si el arte clásico no siempre es debidamente entendido y valorado, el contemporáneo es el incomprendido por excelencia. Según el Institut Valencià d’Art Modern, hay estudios que indican que apenas un 5% de los asistentes a una exposición de este tipo de arte logran entender de qué va o retienen información a corto o medio plazo. Los libros de arte, a veces demasiado teóricos, se muestran insuficientes para acercar al lector un mundo que le es demasiado ajeno. Sin embargo, tal incomprensión ha motivado que de un tiempo a esta parte se hayan puesto en marcha algunas iniciativas para hacer que el arte sea bastante más accesible al gran público. Muchas instituciones, por ejemplo, han creado talleres de iniciación al arte para los niños o han organizado clases y visitas guiadas para adultos, entre otras actividades. También han comenzado a aparecer algunos libros que, desde un punto de vista más lúdico, ofrecen una visión desacralizada del arte que puede ser el revulsivo que hacía falta para despertar la curiosidad de aquellos que ven el arte contemporáneo como una puerta infranqueable.

Cuaderno de arte moderno de la escritora, ilustradora y editora de arte Mary Richards, editado originariamente por la TATE Publishing y traído a nuestro país por Editorial Mediterrània, es una de esas propuestas. Con un ambicioso subtítulo que reza «¡Este no es un libro cualquiera sobre arte!», el cuaderno de Richards parte del principio básico del Cono de la experiencia de Edgar Dale: la simple lectura de un libro es menos efectiva para aprender cualquier cosa que cuando se practica haciendo algo. Cuaderno de arte moderno se sitúa en la línea de creatividad activa de Destroza este diario de Keri Smith. Todo sea por experimentar en las carnes propias el verdadero proceso creativo.

Del mismo modo, el volumen escrito e ilustrado por Richards es como un diario o un cuadernillo de actividades, con goma elástica incluida. En él se hace un repaso por dieciséis artistas contemporáneos de diferentes estilos, ordenador de forma cronológica por fecha de nacimiento: Paul Klee, Pablo Picasso, Marcel Duchamp, René Magritte, Joseph Cornell, Frida Kahlo, Louise Bourgeois, Andy Warhol, Yayoi Kusama, Bridget Riley, Paula Rego, David Hockney, Ed Ruscha, Cindy Sherman, Rachel Whiteread, y Damien Hirst. Cada capítulo se abre con una cita atractiva y directa del artista en cuestión, seguida de un breve acercamiento biográfico, en el que se destacan algunos puntos clave de su obra y una sintética descripción en tres palabras. A continuación podemos ver algunas de las obras más relevantes de cada artista, con comentarios y ejercicios que nos invitan a desarrollar nuestra propia creatividad, dibujando, pintando, pegando recortes, tomando notas, etc. La nota común en todos ellos es que lo importante es la libertad creativa. Se trata de aprender arte contemporáneo haciendo arte contemporáneo, de convertir al lector en artista.

El resultado es un libro muy cuidado a nivel estético, de enorme atractivo visual ‒lleno de colorido, diferentes tipografícas, llamativas ilustraciones‒, con información bien seleccionada y presentada de forma sugerente, en párrafos breves, con un lenguaje directo, desenfadado y fresco.

Aunque Cuaderno de arte moderno está sobre todo enfocado a un lector más joven, sin duda conseguirá llamar también la atención de adultos. ¿Qué mejor manera de desacralizar el arte moderno que hacernos formar parte de él? Además, puede que el enfoque sea fundamentalmente divulgativo, que a través de él conozcamos la obra de diferentes artistas de los siglos XX y XXI, pero es que además conseguiremos sacar a la luz parte del potencial creativo que, sin ser necesariamente artistas, todos llevamos dentro. Y si el arte se ha venido usando con fines terapéuticos desde el siglo XX, este librito puede convertirse también en una poderosa medicina para males con los que, por desgracia, nos hemos acostumbrado a vivir, como el estrés o la apatía.

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