Reescribiendo Big Sur de Jack Kerouac en el puente Bixby, en Big Sur, en 2015.

El fantasma del plagio sobrevuela sobre algunos de los escritores más reconocidos. Más allá del intento de fraude, no parece que copiar una novela, sin más, sea una actividad demasiado original. Ahora bien, recordemos cómo Borges consiguió darle una vuelta de tuerca a esta situación en «Pierre Menard, autor del Quijote», donde logró que un autor fuera innovador copiando la inmortal obra de Cervantes palabra por palabra. Siguiendo la estela de Pierre Menard, el artista Tim Youd lleva años proponiéndose algo muy similar: encontrar la originalidad copiando novelas enteras.

La innovación que Youd introduce en sus copias es que sus textos carecen de espacios entre las palabras. Cada novela se reescribe en una sola hoja de papel, con una segunda hoja detrás. A medida que avanza el proceso de reescritura, la hoja superior se satura de tinta y esta se filtra llenando también la segunda hoja. Como parte final de la reescritura, Youd separa las dos hojas y las coloca una junto a otra, para que simbólicamente representen a todo el libro, abierto. Ante nuestros ojos está toda la novela, pero completamente ilegible.

Reescribiendo La conjura de los necios de John Kennedy Toole en la librería Faulkner House Books, en el Barrio Francés, Nueva Orleans, en 2015.

Bajo el nombre 100 Novels Project, el trabajo de Youd no es ni mucho menos un capricho con el que haya intentado conseguir algo de fama. Una década lleva ni más ni menos copiando novelas, en un ambicioso proyecto que tiene como objetivo llegar a las cien novelas copiadas y del que lleva ya la mitad. Durante cuatro años Youd ha viajado por todo lo largo y ancho de Europa y Estados Unidos reescribiendo cuarenta y ocho novelas, entre las que se incluyen Cartero de Charles Bukowski, Adiós, muñeca de Raymond Chandler, Elegidos para la gloria de Tom Wolfe, La conjura de los necios de John Kennedy Toole o Al faro de Virginia Woolf. Cada una de ellas le ha llevado copiarlas entre varios días y algunas semanas.

Reescribiendo Al faro de Virginia Woolf, en el faro Godrevy, en St. Ives, Inglaterra, en 2015.

Para Youd el ritual de escritura es casi tan importante como la propia novela, así que al reescribir lo hace en máquinas de escribir antiguas como las que usaron los propios autores. En Londres llegó a utilizar, incluso, una máquina que había pertenecido a Joe Orton. Además, ha procurado que el lugar en el que reescribe cada libro tenga algún vínculo importante con el libro: Adiós a las armas lo escribió en Piggott, Arkansas, donde Ernest Hemingway escribió gran parte de la novela; El ruido y la furia lo hizo en la ciudad natal de William Faulkner, en Oxford, Mississippi; Big Sur de Jack Kerouac lo escribió, cómo no, en Big Sur, California.

La primera novela que Youd reescribió fue Miedo y asco en Las Vegas de Hunter S. Thompson. Según confesó él mismo, la razón inicial por la que reescribió novelas como Fiesta o El gran Gatsby fue para aprender técnicas narrativas con vistas a iniciar su carrera como escritor. Según afirma el propio Youd, no consiste solamente en copiar un libro en concreto, con la reescritura se compromete profundamente con esa obra, lo que hace que se convierta en un mejor lector. «La mayoría de las personas han tenido la experiencia extracorpórea que ocurre con una lectura apasionante. Es como transportarte a un plano superior de conciencia, y creo que puede ser equivalente a un éxtasis religioso», afirma Youd.

Comentarios

comentarios