Son dos de los personajes más emblemáticos de las series Looney Tunes y Merrie Melodies. El Coyote y el Correcaminos fueron creados por el animador Chuck Jones en 1948. Su primera aparición oficial tuvo lugar en una película de 1949 titulada Fast and Furry-ous, que sentó las bases del argumento que se desarrollaría durante más de cincuenta años: el primero tratando de atrapar inútilmente al segundo con elaboradas estratagemas, muchas veces con artilugios marca ACME de por medio, que acaban de forma estrepitosa para el hambriento Coyote.

   Lo que no es demasiado conocido es que Chuck Jones se inspiró para crear a estos personajes, además de en los conocidos dibujos de Tom y Jerry, en una novela autobiográfica de Mark Twain de 1872 titulada Pasando fatigas. En ella el autor narra un viaje de Misuri a Nevada en plena fiebre del oro basándose en una experiencia que vivió él mismo, acompañado de su hermano, entre 1856 y 1865. Inicialmente el viaje estaba planificado para durar tres meses, pero al final estuvieron unos tres años, un tiempo en el que recorrieron cerca de 3.000 kilómetros.

   En ese contexto, ambientado en el desierto del sudoeste de Estados Unidos, Twain habla de coyotes y correcaminos. A los primeros los describe de una forma que resultará familiar a cualquiera que conozca la serie de Warner Bros: «Largo, delgado, enfermo y desagradable esqueleto con una piel de lobo gris estirado sobre él». Chuck Jones citó esta descripción como una fuente directa del personaje del Coyote diciendo: «¿Quién podría resistirse a una criatura tan encantadora?». En ese mismo libro Twain dice sobre el coyote que «siempre tiene hambre… siempre es pobre, sin suerte y sin amigos». Más rasgos que son fáciles de identificar en el desafortunado personaje de Jones.

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