La librería Bartleby (Calle Cádiz 50, Valencia). Comics, libros, vino y un buen ambiente para hablar de lo que más nos gusta.

¿De qué se habla en una tertulia literaria?

Alberto Torres Blandina (Cosas que nunca ocurrirían en Tokio, Con el Frío, Contra los Lobos…) organiza estas reuniones en la librería Bartleby de Valencia. Un grupo de escritores, un libro en común, todo por hablar, nada que esconder.

Por fortuna, se han encontrado las crónicas de lo allí sucedido.

Junio 2018

*En esta ocasión el texto nos lo trae Cruz Gabaldón, integrante del grupo de escritoras Proyecto Artemisa.

El hombre de la mirada de piedra de Óscal Gual

El primer lunes de junio comienza para mí como para la mayoría: el desayuno habitual, el trabajo de todos los días y retazos de conversaciones que pudieron ser grabadas en cualquier otro momento y reproducidas hoy de modo aleatorio.

Modo Play On. Modo Trascendencia OFF.

Al caer la tarde todo se transforma, conjurados por Alberto López Blandina, aparecemos en Bartleby un grupo de amantes de la lectura y la buena conversación para recibir al escritor Óscar Gual. La primera sorpresa favorable es la gran asistencia de interesados tertulianos. Nos desbordamos de nuestro espacio habitual, para poder acoger a todos los amigos que han querido escuchar y compartir casi dos horas de tertulia con Óscar.

El hombre de la mirada de piedra (Ed. Aristas Martínez) es una obra de ideas que aspira a que nos formulemos preguntas relacionadas con problemas reales del mundo en el que vivimos. Quizás la necesidad de algo superior y la búsqueda de respuesta a través de la construcción de nuevos falsos ídolos: la economía, la autoayuda, el coaching … Para el autor el libro trata sobre el orden y el caos y sobre cómo construimos nuevos sistemas de creencias, a veces con escasa conexión con la realidad y, cuando estos sistemas presentan lagunas, las rellenamos con otras cosas. La macroeconomía se transforma en una herramienta para poner orden sobre el caos, para simular que podemos predecir el futuro. Es la Teoría del Cisne Negro de Taleb: una metáfora que encierra el concepto de que cuando un suceso es una sorpresa (para el observador) y tiene un gran impacto, después del hecho, este suceso sorpresivo es racionalizado por retrospección (definición de la Wikipedia). Finalmente, el caos se reinterpreta como un plan bien ejecutado. Óscar nos pone un ejemplo de la paradoja del vencedor, el discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford (fácil de encontrar en la red). El triunfador, a posteriori, cuenta la historia de su vida como la correcta sucesión de errores/aciertos que le han conducido al éxito, haciendo que parezca una estructura lo que no es más que una honrosa excepción.

Para plantearnos todo esto Óscar elige una estructura que recuerda a la de la novela policiaca, en la cual un escritor/narrador limitado va indagando en el pasado de un personaje muy particular: Drákos Vasiliás. En la novela, el personaje de Drákos, postrado en una silla de ruedas, sufre una forma del síndrome de Savant o síndrome del sabio que le permite extraer patrones de la actualidad del mundo y realizar predicciones exactas, igual que una supercomputadora humana, que son usadas por un importante grupo inversor de Londres para tomar decisiones estratégicas. Este «superpoder», que aparece como consecuencia de un accidente, va acompañado de amnesia total. Tanto el escritor como el propio Drákos lo desconocen todo de su pasado. El libro se transforma en un recorrido hacia atrás en el tiempo reconstruyendo la historia del personaje y de sus diferentes fases vitales.

«Todos los cerebros esconden monstruos. La única diferencia es la profundidad a la que habitan.»

El hombre de la mirada de piedra

El síndrome de Savant, que yo personalmente sólo conocía de oídas, nos detiene. Dedicamos unos minutos a conversar sobre lo que pueden conllevar los fenómenos de alteración de la percepción que sufren los individuos con este síndrome. En unos casos generan curiosos genios, en otros nada más que una extraordinaria capacidad que puede resultar completamente inútil. ¡Y qué mala suerte si te toca, y va y te sale el superpoder inútil!

Oscar Gual rodeado de tertulianos ¿salió indemne? Seguro que no

Volvamos al libro, la historia conecta tres lugares completamente diferentes: la city londinense, la ciudad de Valencia y el municipio de Sierpes. Este último un lugar imaginado por Gual en el que ubica la Villa del Millonario y que el autor ya ha usado en obras anteriores incorporándole su propia mitología. En cada uno de estos entornos descubrimos una versión pasada de Drákos completamente diferente. En Londres es el supercomputador humano oráculo hacedor de dinero, en Sierpes el hombre que funda una secta naturalista y en Valencia nos adentramos en el culto al coaching empresarial que empieza a revelar caras ocultas del individuo y le saca del anonimato.

Surgen preguntas también sobre los juegos que emplea el autor con la estructura del propio relato, Oscar nos explica como elige clichés para luego desmontarlos o descodificarlos (como las referencias a Scooby Doo, Apocalipto, Langosta o las cintas de cassette). También sobre el planteamiento de ciertas escenas como viñetas, o ciertos personajes o grupos de personajes que no son más que distracciones o elementos instrumentales (no diré cuáles para evitar spoilers). Incluso construye una escena de sexo sin contenido visual.

«Al cerebro le gustan las historias»

Ó. Gual

El libro deja muchos hilos abiertos, de forma intencionada, no pretende dar las respuestas. Óscar nos cuenta que no plantea que exista la relación absoluta causa-efecto, ni cree en el positivismo del «insiste y conseguirás», porque como nos dice en la novela: a Dios le aburre Chéjov.

Oscar también compartió el sentido que buscaba con el final de la novela, que naturalmente no voy a desvelar. En este caso sí que hay causa-efecto: si te perdiste la tertulia, te perdiste alguno de los secretos e intimidades.

Como aun teníamos cuerda para rato, un grupo nos quedamos a cenar con Óscar por la zona y a continuar con la tertulia, aunque eso es otra historia. Parafraseando a Darío Lozano: lo que pasa fuera de Bartleby queda en la conciencia de los asistentes y la incertidumbre de los huidos.

Puedes leer también la reseña de la tertulia en la voz de Eva G. Guerrero, en la web de Proyecto Artemisa.

 

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