Aunque muy olvidado por la historia en la actualidad, el hermano menor de Harry Houdini, Theo «Dash» Hardeen, también llegó a ser un mago y escapista famoso en su época. De hecho, era un genio escapando de esposas y de camisas de fuerza ‒se le considera el pionero en los escapes de camisas de fuerza‒. También se especializó en sillas trampa, una pesadas jaulas de hierro en forma de silla de ruedas que se usaba en la Gran Depresión para humillar públicamente a los sin techo y sacarlos de la ciudad. En una espectacular actuación en Bangor, Maine, Theo consiguió escapar de una de esas sillas en tan solo 11 minutos.

   En los inicios de su carrera Theo actuó formando un dúo con su hermano Harry. La familia Houdini eran inmigrantes venidos a Wisconsin desde Budapest a finales del siglo XIX, y cualquiera ayuda económica que llegara a casa era bienvenida. Pronto tomaron la decisión de irse de gira a Coney Island, donde Theo comenzó a cortejar a una joven intérprete de vodevil llamada Beatrice. Más tarde esta joven acabó convirtiéndose en Bess Houdini, la esposa de Harry. En un mes se casaron y Bess rápidamente le quitó el papel a Theo en el espectáculo itinerante.

   Theo decidió seguir su propio camino en el mundo de la magia y se reinventó a sí mismo utilizando como nombre «Dash Hardeen». Aunque siguieron carreras separadas, los hermanos mantuvieron una buena relación. A pesar de ello, Theo, que era consciente de la fama de su hermano, inventó una falsa rivalidad entre ellos para despertar el interés de la prensa. Lo cierto es que Theo presumía de su hermano.

   Durante un período de tiempo Theo dejó de actuar en espectáculos de magia y dirigió la compañía cinematográfica de su hermano; también fundó la Sociedad de Magos Americanos, de la que fue su primer presidente. En 1926 estaba haciendo carrera como estrella de Broadway cuando Harry murió de forma inesperada, a los 52 años, después de ser golpeado en el estómago por un estudiante de la Universidad McGill. Decidido a mantener vivo el legado de su hermano, Theo volvió al mundo de la magia. A partir de ese momento recorrió Estados Unidos y Europa haciendo actuaciones hasta principios de la década de 1940 ‒para prepararlas usaba el libro de trucos y los equipos escénicos heredados después de la muerte de su hermano‒. En esas giras hizo actuaciones como «Radio de 1950», donde imaginaba una radio del futuro en la que aparecía cualquier mujer que un hombre deseara solo girando un dial, o los escapes de leche.

   Al igual que su hermano, Theo estaba fascinado por el ocultismo y dedicó gran parte de su tiempo fuera del escenario para continuar la otra pasión de Harry: desacreditar a los estafadores que se habían subido al carro del negocio del momento. En sus primeros años, mientras actuaban como «Los Hermanos Houdini», realizaron una gira con un espectáculo donde entraban en un falso trance y transmitían mensajes del más allá. Después de haber hecho muchos espectáculos simulación de este tipo Harry y Theo se pasaron al lado contrario, convirtiéndose en investigadores que intentaban descubrir los trucos de la industria en el apogeo del movimiento espiritista.

   Después de la muerte de Theo en 1945, sus accesorios ‒que también habían pertenecido a Harry‒ fueron comprados por David Copperfield, que los guarda a buen recaudo en un museo secreto en Las Vegas. Con más de 80.000 reliquias mágicas, el llamado «Museo Internacional y Biblioteca de las Artes de Conjuración» es un almacén climatizado disfrazado de sex shop, al que se accede a través de una puerta secreta presionando un pezón en un maniquí.

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