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Muchos artistas conocidos como Miguel Ángel, Picasso o Dalí comenzaron a pintar muy pronto e incluso llegaron a completar sus primeras obras de arte famosas antes de haber alcanzado los 30. A continuación algunos ejemplos de pinturas de artistas famosos hechas en su infancia.

Autorretrato a los 13 años, de Alberto Durero (1484)

Entre sus muchísimas obras, Durero es conocido sobre todo por su autorretrato pintado en 1498 y que actualmente se exhibe en el Museo del Prado. Sin embargo, su primer autorretrato fue pintado a la edad de 13 años y no es menos valioso. La obra fue realizada cuando el pintor comenzaba a trabajar para su padre en la joyería, pero Alberto no tardó en darse cuenta de cuál era su verdadera vocación y comenzó a aprender el arte del grabado en madera con Michael Wolgemut. Allí fue, entre 1488 y 1493, donde se dedicó a la tarea de realizar numerosas xilografías para ilustrar la Crónica de Núremberg de Hartmann Schedel, y es probable que recibiera una instrucción exhaustiva de cómo hacer dibujos para las planchas de madera.

El tormento de San Antonio, de Michelangelo Buonarroti (1487)

Desde muy joven manifestó sus dotes artísticas para la escultura, disciplina en la cual empezó a sobresalir. En abril de 1488, con doce años de edad, y gracias al consejo de Francesco Granacci, otro joven que se dedicaba a la pintura, entró en el taller de los famosos Ghirlandaio, donde estudió durante tres años. Esta pintura, que se considera la primera que pintó, es una copia de un trabajo de Martin Schongauer con pequeñas vairaciones, con el paisaje italiano de fondo.

Mujer con parasol, de Paul Klee (1883–1885)

Paul Klee encontró los bocetos de su infancia después de graduarse en la escuela de arte. Este es uno de los dibujos que más destacó entre todos. A sus diecisiete años pintó a tinta Mi habitación. Más adelante, a lo largo de su carrera, utilizaría bocetos infantiles para su propia obra de arte, ya que creía que el arte en bruto de los niños era muy valioso.

El picador amarillo, de Pablo Picasso (1889–1890)

Pablo Picasso empezó a pintar desde temprana edad. En 1889, cuando tenía ocho años, tras una corrida de toros y bajo la dirección de su padre pintó El picador amarillo, la que sería su primera pintura al óleo y de la que siempre se negó a separarse. Pablo siempre tuvo una gran confianza en sí mismo y en sus dotes. En Galicia, a los diez años, desarrolló sus primeros trabajos, de un realismo vigoroso y casi feroz, con predilección por los personajes populares. Su primera exposición tuvo lugar en La Coruña a los 13 años, además de publicar dibujos y caricaturas en revistas autoeditadas. En 1895 pasó por la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, lo que le condujo a pintar, quizás más por complacer a su padre, una serie de cuadros con un estilo más academicista.

Niño pequeño mirando el mar, de Edward Hopper (1891)

Edward Hopper procedía de una familia humilde, por lo que en sus primeros pasos en la pintura apenas contó con apoyo económico para comprar materiales. Comenzó a dibujar con tan solo 5 años. Este dibujo fue bosquejado en el boletín de notas de tercero en 1891. Como vivía cerca del río, muchos de los dibujos de su infancia se inspiraban en el paisaje que veía desde su ventana. No fue hasta 1900 cuando Hopper entró en la New York School of Art, donde coincidiría con algunos de los futuros protagonistas del arte estadounidense de principios de los años cincuenta: Guy Pène du Bois, Rockwell Kent, Eugene Speicher o George Bellows.

Sin título, de Georgia O’Keeffe ( 1902)

O’Keeffe fue a un internado a los 14 años. El primer día se le pidió a los estudiantes que dibujaran el boceto de una mano de yeso. El resultado fue criticado por su maestro, pero la artista mejoró sus habilidades de dibujo y finalmente se convirtió en una de las mejores de la clase. Su formación artística formal comenzó en 1905 primero en la escuela del instituto del arte de Chicago y después en la liga de los estudiantes del arte de Nueva York.

Paisaje cerca de Figueras, de Salvador Dalí (1910–1914)

Salvador Dalí comenzó a pintar bastante pronto. En 1916 descubrió la pintura contemporánea durante una visita familiar a Cadaqués, donde conoció a la familia de Ramón Pichot, un artista local que viajaba regularmente a París, la capital del arte del momento. Siguiendo los consejos de Pichot, su padre lo envió a clases de pintura con el maestro Juan Núñez. Al año siguiente, su padre organizó una exposición de sus dibujos al carboncillo en la casa familiar. En 1919, con catorce años, Dalí participó en una exposición colectiva de artistas locales en el teatro municipal de Figueras y en otra en Barcelona, auspiciada por la Universidad, en la que recibió el premio Rector de la Universidad. Muchas de sus primeras obras reflejan el paisaje tradicional catalán, que fue su tierra natal.

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