Muchos no lo saben pero el psicodélico e impredecible director David Lynch (creador de la serie surrealista Twin Peaks) fue una vez convocado para dirigir una de las películas de la saga original de La guerra de las Galaxias.

Cuenta la leyenda que, allá por el año 1982, el pomposo director George Lucas buscaba un director para la tercera edición de la célebre saga: El retorno de Jedi. Para ese entonces, Lynch había recibido una nominación al Oscar como mejor director por su magnífico trabajo en El hombre elefante. Fue por ello que Lucas lo consideró para asumir la enorme responsabilidad.

Según lo ha contado Lynch en una entrevista, al recibir el llamado de Lucas, él no poseía ningún interés en dirigir la épica película. Aun así, como sentía cierta curiosidad, decidió reunirse para, al menos, escuchar la propuesta. «Siempre había admirado a George», comentó en aquella célebre y desopilante entrevista donde narró el épico encuentro. «Él era un hombre que, como yo, amaba lo que hacía. La diferencia conmigo era que, lo que él amaba hacer, generaba millones de dólares».

Un encuentro surrealista

De acuerdo al relato, al llegar a la oficina de Lucas, éste le dijo: «quiero mostrarte algo», lo que provocó en Lynch una leve jaqueca. Lucas prosiguió a mostrarle los famosos wookiees (los peludos extraterrestres que aparecen en las películas). La reacción de Lynch no fue muy positiva al verlos: «mi jaqueca se tornó una migraña», comentó entre risas. Luego, Lucas lo invitó a subirse a su ostentoso Ferrari y lo llevó a un restaurante. «No es que no me guste la ensalada pero era lo único que tenían», dijo Lynch. En aquel momento, según sus mismas palabras, la migraña estaba a punto de partirle la cabeza y lo único que deseaba era volver a su casa. Su abogado le diría luego que, al haber rechazado la oferta, se había perdido millones de dólares, no obstante, Lynch apenas se inmutaría por ello.

Finalmente, Richard Marquand fue el encargado de dirigir la película mientras que Lynch se involucró en otro ambicioso proyecto de ciencia ficción: Duna. Todo salió perfecto para ambos, aun así ¿Se imaginan como hubiese quedado la tercera película de la Guerra de las Galaxias si un director brillante pero algo loco como Lynch la hubiera dirigido? Jamás sabremos la respuesta pero, sin duda, hubiera sido una película que, de seguro, nos encantaría ver.

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