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A comienzo de los años 60 surgió el conocido como Nuevo Cine Latinoamericano, muy influido por movimientos de cine enfocados en los problemas sociales y, muy especialmente, por el neorrealismo italiano. Durante los últimos años de la década de los 60 y principios de los 70, la producción cinematográfica de América Latina se vio frenada por los frecuentes golpes de estado y dictaduras que sufrieron sus países. Sin embargo, esos acontecimientos no han supuesto un freno para el inevitable avance de la industria cinematográfica del continente. En la actualidad, los países que se encuentran a la cabeza de la industria son Argentina, México y Brasil, aunque otros países como Cuba, Colombia, Chile, Bolivia, Perú o Uruguay están experimentando un desarrollo muy prometedor. A continuación, como muestra un botón: siete películas para tener una primera toma de contacto con el cine latinoamericano.

El ciudadano ilustre (Argentina)

Esta comedia dramática, dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn, y ganadora del premio Goya a Mejor Película Iberoamericana en 2017, se centra en la figura de Daniel Mantovani –Óscar Martínez, que fue premiado con la Copa Volpi en el Festival de Venecia por su actuación–, un escritor transandino que vive en Europa y que ha ganado el Premio Nobel de Literatura. Mantovani siempre utiliza como escenario de sus relatos el pueblo donde nació; y precisamente recibe una carta desde este recóndito lugar, al que lo invitan a volver para recibir el reconocimiento de Ciudadano Ilustre. Esto hace que el novelista vuelva, de alguna manera, a sus raíces, pero no solo se reencontrará con su pasado, sino que también generará más de un conflicto entre sus habitantes.

Abuela Grillo (Bolivia)

Abuela Grillo es una excepción dentro de esta lista por varios motivos. En primer lugar, porque es un cortometraje, y en segundo porque se trata de una película de animación. La historia hace referencia a la Guerra del Agua, que tuvo lugar en Cochabamba, Bolivia, en el año 2000 tras la decisión gubernamental de privatizar el abastecimiento de agua –incluida la prohibición de recolección de agua pluvial– en la región. El hilo conductor de esta película sobre sobre el agua y el derecho de todos a disponer de ella parte una leyenda ayorea: la abuela de los Ayoreos, un grillo llamado Direjná, era la dueña del agua, que iba donde ella se encontraba. Sus nietos, cansados de que el agua inundara sus campos, le pidieron que se fuera, dando así comienzo al calor y a la sequía. Abuela Grillo decidió enviar lluvia desde el cielo cada vez que alguien contara su historia.

La memoria del agua (Chile)

La memoria del agua es la historia de amor de una joven pareja que tras la muerte de su hijo lucha por mantener su relación. Este inmenso dolor los ha fracturado como pareja y a pesar de lo mucho que se quieren, no pueden sobreponerse a la inmensa pérdida. Asistimos a la sutil construcción de sus nuevas vidas, y observamos sus movimientos por olvidar lo que fueron como pareja. Pero la posibilidad de un nuevo reencuentro aparece y ellos saben que esa decisión podrá cambiar el sentido de sus vidas para siempre. Su director, Matías Bize, recibió el Colón de Oro a Mejor Director en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva 2015.

Póker (Colombia)

Cinco extraños que se encuentran al borde de la desesperación y que probablemente hubieran dado cualquier cosa por tener una lista de las mejores casas de apuestas en Colombia. El grupo decide reunirse para apostar fuertes sumas de dinero en un juego de Póker en el que solo puede haber un ganador. Entre los personajes encontramos a Rafael, un sacerdote cuyos vicios están en conflicto con sus principios; a Santiago, un hombre enamorado que ha empeñado su propia vida para poder comprar la felicidad de su esposa; a Apolo, un asesino a sueldo dispuesto a lo que sea para cambiar el destino de su hija; a Enrique, un miliciano perseguido por la desventura que lucha por salvar lo que le queda de su familia; y a Camila, la talladora, que tiene que luchar día a día con el recuerdo de la peor de sus desgracias. Aunque los jugadores se esfuercen por disimularlo, todos y cada uno de ellos está desesperado por ganar, porque saben que perder puede costarles la vida.

Últimos días en La Habana (Cuba)

Esta película, dirigida por Fernando Pérez, cuenta la historia de Diego y Miguel, dos hombres de unos cuarenta años que viven en un ruinoso apartamento en el centro de La Habana. Miguel se gana la vida lavando platos en un restaurante, pero pasa sus días soñando con conseguir un visado para irse a vivir a Nueva York. Diego, en cambio, intenta mantener las ganas de vivir, pero es portador de VIH. Cuando la salud de Diego empeora y debe ingresar en el hospital, su sobrina Yusi se muda al piso. La relación entre los dos hombres se deteriora cuando Miguel consigue su visado. La película fue nominada en los Premios Platino de 2018 a siete galardones incluyendo a mejor película y mejor dirección aunque no ganó ninguno.

Sueño en otro idioma (México)

Ernesto Contrera, con esta película que obtuvo el premio del público en Sundance 2017, nos lleva por una historia de amor apasionante, al tiempo que demuestra la gran capacidad técnica e intelectual que posee el cine mexicano. Martin, un joven lingüista, llega a un pueblo en la selva para estudiar el zikril, un idioma milenario –que fue creado específicamente para la película– que se encuentra a punto de extinguirse, ya que sólo quedan dos hablantes nativos con vida, Evaristo e Isauro. Para su desgracia, estos dos hombres se odian y llevan cincuenta años sin dirigirse la palabra. Ahí descubre que, más allá de la fuerte discusión, el odio entre ellos se debe a una profunda y dolorosa historia de amor. Martin entonces buscará su reconciliación y con ello intentar rescatar su lengua y evitar que desaparezca, transmitiendo un mensaje en favor de la aceptación y de la diversidad.

Un lugar lejano (Venezuela)

El guion de esta película, dirigida y producida por José Ramón Novoa, fue finalista del Premio para Guiones del Festival Internacional de Cine de La Habana. La historia fue escrita en colaboración con el escritor uruguayo Fernando Butazzoni, autor de la novela homónima. La película narra, en tono intimista, la historia de Julián, un famoso fotógrafo que ha llegado a los cuarenta años, cansado, abandonado a su propia tristeza y soledad. Al personaje le descubren un cáncer que va minando sus fuerzas y que le arrebata cualquier atisbo de esperanza. Sin embargo, mantiene un sueño: conseguir la fotografía que nunca ha tomado. Para hacerlo realidad, viaja entonces hacia un lugar lejano, donde encuentra a una mujer después de un extraño accidente. A partir de ese momento su vida cambiará para siempre.

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