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Como forma de expresar pensamientos y sentimientos difíciles de transmitir en el lenguaje cotidiano, la poesía constituye un reino misterioso más allá de los límites de la creatividad, cuya creación es accesible solo para unos pocos con el talento suficiente para producirla pero cuyo reconocimiento está al alcance de cualquiera con un mínimo de sensibilidad. Si ya para los seres humanos es todo un reto escribir buena poesía, concebir a una inteligencia artificial con este don puede casi rozar lo milagroso.

Un equipo de investigadores de Microsoft Research Asia se propuso intentar eso. En un documento titulado «Más allá de la descripción narrativa: Generación de poesía a partir de imágenes de capacitación multirreligiosa» presentado en octubre de 2018 en una conferencia de la Association for Computing Machinery en Seúl, Corea del Sur, los investigadores Bei Liu y Jianlong Fu de Microsoft Research Asia, junto con sus compañeros de equipo Makoto P. Kato y Masatoshi Yoshikawa de la Universidad de Kioto, plantearon la posibilidad de generar poesía de forma automática a partir de imágenes por parte de una inteligencia artificial.

La generación automática de texto a partir de imágenes es un campo de investigación que ha generado mucho interés en los últimos años. Un ejemplo con aplicaciones prácticas sería el subtitulado automático de imágenes, pero la cuestión se complica enormemente cuando nos movemos en el terreno de la poesía. Una forma relativamente sencilla de generar poemas a partir de imágenes podría ser extraer palabras clave o títulos de las mismas y luego usarlas como semillas para la generación de poemas. Sin embargo, como señaló Bei Liu, las palabras clave o los subtítulos muchas veces resultan insuficientes, porque la generación de poemas es una tarea infinitamente más subjetiva.

Para empezar el estilo de la poesía es muy diferente del que podríamos encontrar en una narración en prosa. Para solventar posibles dificultades añadidas en este sentido, el equipo tomó la decisión de usar el verso libre, una forma de poesía mucho más abierta, dejando a un lado algunos de los requisitos implícitos en el lenguaje poético como la necesidad de seguir un ritmo o de rimar. En la línea de la simplificación, los poemas generados, además, no serían demasiado largos.

Los investigadores reunieron dos conjuntos de datos de poemas y optaron por una metodología de creación de poesía mediante la integración de técnicas de recuperación y generación en un solo sistema. El equipo volcó su metodología en un corpus de más de 8.000 imágenes y evaluó los resultados usando tanto algoritmos como a humanos. Los poemas generados fueron evaluados de manera tanto objetiva como subjetiva. El equipo definió las métricas de evaluación con respecto a la relevancia y la novedad y luego analizó la relevancia, la coherencia y la imaginación de los poemas generados para comparar su modelo con los existentes.

El objetivo de la investigación no es que una inteligencia artificial reemplace a los poetas. Va más enfocada a lo que podría suponer un aumento de la capacidad creativa en aplicaciones que este tipo de inteligencias, en ámbitos como el de los juegos, la generación de imágenes o la industria de la moda. Una IA creativa podría convertirse en el futuro en una especie de ayudante que podría reducir el trabajo para artistas y diseñadores en el futuro. Aunque los propios investigadores reconocen que el logro de una IA verdaderamente creativa está muy lejos, la audacia de su proyecto y los resultados son toda una inspiración. Hacer que una máquina que carece de sensibilidad compita en un género que puede resultar difícil incluso para personas con una sensibilidad desarrollada es un verdadero reto. Y poco importa si los primeros resultados no están a la altura de lo que se esperaba.

La generación de poemas por parte de robots no es algo completamente nuevo. XiaoIce, el chatbot de Microsoft, ha estado entreteniendo a usuarios chinos incursionando en la poesía china desde hace un par de años. Pero XiaoIce usa palabras clave para generar su poesía, a diferencia del modelo que ahora presenta el equipo de Microsoft Research Asia, que genera poemas directamente a partir de las imágenes, sin depender de palabras clave. «‏Es importante señalar que no definimos qué es la poesía, lo que en realidad es difícil de definir»‏ dijo Liu, y añadió: «‏Tratamos de hacer que la máquina aprendiera tanto de poemas como de no poemas, para que pudiera distinguir si las oraciones generadas estaban en un estilo poético o no»‏. Los resultados son fascinantes y alentadores.

Además, en su proyecto actual Fu y Liu pretenden generar historias a partir de múltiples imágenes, es decir, una especie de narración visual, añadiendo la emoción como componente clave. Una misma imagen puede generar diferentes emociones, basadas en distintos puntos de vista que dependen de la experiencia, la cultura o la personalidad. De hecho, la máquina va evolucionando individualmente de la misma forma en la que lo haría un ser humano. Aunque se esté trabajando para que las máquinas simulen las emociones de la mayor parte de las personas, estas aprenderán progresivamente de su propia experiencia subjetiva, al igual que hacen las personas, haciéndose únicas, al igual que estas.

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