En 1975, se descubrió que Joseph Feldman, un abogado de 58 años, había robado 15.000 libros de la Biblioteca Pública de Nueva York. El hallazgo tuvo lugar el 19 de septiembre, después de que los bomberos se vieran obligados a acceder a su apartamento en el 164 de Waverly, situado en Greenwich Village, después de que se recibiera un aviso de incendio en el primer y segundo piso. Cuando los bomberos accedieron al interior encontraron libros apilados por todas partes, sobre la estufa y también dentro de la bañera y en los lavabos. La movilidad se conseguía por un pasillo habilitado entre columnas de libros. Tras una investigación se descubrió que Feldman, que en realidad vivía en el 177 de West Fourth Street, además había alquilado dos o tres apartamentos en el West Village solo para almacenar libros. Otro de ellos era el 57 de Leroy Street, donde se encontraron varios miles más.

Se estimó que Feldman había sustraído unos 15.000 libros de la Biblioteca Pública de Nueva York entre 1965 y 1975. En total se necesitaron veinte hombres y siete camiones trabajando en jornadas de tres días para retirar todos los libros y devolverlos a la biblioteca para su clasificación. No había libros raros ni especialmente valiosos, todos ellos eran ediciones usuales, pero la suma del conjunto estaba valorada en unos 125.000 dólares.

Cuando se le preguntó en la sala del tribunal por qué había robado esa cantidad de libros, la respuesta de Feldman fue lacónica: «Me gusta leer». Además, añadió, ni siquiera tenía carnet de la biblioteca.

En 2008 la dramaturgo Erika Mijlin se inspiró en la historia de Feldman para escribir una obra de teatro en dos actos, Feldman and the Infinite, sobre el incidente. Contada con humor, pasión y amor por los libros, en ella vemos cómo Feldman habla con el escultor Christo, para que lo guíe a través del laberinto de su propia obsesión. Mijlin especula sobre los motivos que llevaron a Feldman a su obsesión y sobre la universalidad de su búsqueda de conocimientos en medio de lo que parece ser aleatoriedad y caos.

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