Estoy enganchado a las chat stories. Reconozco que siempre me han gustado los libros repletos de diálogos al estilo de las obras teatrales. Los diálogos guardan un punto de realismo que encuentro muy interesante, y hace un par de semanas me topé con varias apps que narran historias a modo de chat.

chat stories app

Se llaman chat stories (historias de chat) y son, en sí mismas, una nueva disciplina literaria como lo es Twitter. El fenómeno apenas lleva unos años en el mundo hispanohablante pero están ganando mucha tracción. Aplicaciones como Leemur, Thrill o ReadIt ya ofrecen cientos de historias breves para leer.

‘Chat storie’: como leer una conversación de WhatApp

Hoy todo es inmediato. Todo es ahora mismo y buscamos desesperados el doble tick azul que confirma la lectura. Los chats han cambiado nuestra forma de comunicarnos del mismo modo en que lo debieron hacer las cartas hace milenios. Me pregunto si las cartas de hace varios siglos hacían sentir a los destinatarios el mismo agobio que ver la notificación de un chat actual.

La narrativa ha tardado, pero aplicaciones como Hooked (2015) llevan tiempo trabajando por crear contenido en formato chat. Es, a falta de un mejor ejemplo, como poder echar un vistazo a una conversación de Whatsapp.

chat stories nueva disciplina literaria

Cuando abres cualquiera de las aplicaciones mostradas y eliges el género sobre el que quieres leer (thriller, terror, romántica, ciencia ficción…) optas a una pequeña colección de relatos. Estos se muestran en falso tiempo real: cada vez que haces clic en la pantalla aparece una nueva línea.

Una vuelta de tuerca al teatro

No hay una gran diferencia en la estructura de las chatstories con respecto de la que tiene el clásico teatro. Al menos sobre guion. Abajo podemos ver un pequeño extracto de una de las aplicaciones. “Bebe su cerveza  sin quitarle los ojos de encima a Riley” es el tipo de recursos teatrales llamados descripciones.

chat story prueba aplicacion

Los puristas del teatro dirán que no, que ambos géneros no tienen nada que ver. Sin embargo, también se encuentran soliloquios o acotaciones como esta:

FRANCISCO: (titubeando) ¿Pero… qué…?

Resulta obvio que hay diferencias. El teatro primero fue oral, después escrito en un centenar de formatos diferentes y ahora redactado en un editor de textos. En otro parecido se redactan las chat stories, aunque es evidente que el resultado final es distinto.

¿Obras teatrales derivadas de ‘chat stories’?

De momento las chat stories son muy breves. Su lectura apenas dura de cinco a diez minutos, de modo que si se quieren llevar a escenificación tendría que ser a microteatro. Sin embargo, no es tan descabellado. Quien haya acudido a microteatro se habrá dado cuenta de que la escenificación muchas veces carece de un escenario trabajado. A veces un suelo de hormigón hace de bosque…

De modo que, ¿por qué no? Hay muchas diferencias entre las chat stories y el guion teatral, pero no tantas. Es más, la mayor diferencia radica en que no suele haber presentación de personajes y que la maquetación es diferente. Más allá de eso, poco más se puede arañar.

chat story teatro

MARTA: Cu cú.

LUCÍA: (Preocupada.) ¡Por fin! Empezaba a pensar que os habíais quedado conmigo…

MARTA: (Sorprendida.) ¿Estás sola? Yo pensaba que iba a ser la última. Puse la alarma en vibración, pero mi hermana casi se despierta… He tenido que esperar para asegurarme de que no me pillaba.

LUCÍA: ¡Pues son casi las tres! Si es a las tres en punto, no vale.

MARTA: Roncando como un cerdo, como si lo viera.

Esto significa que las chat stories son una forma estupenda para acercar el teatro a las nuevas generaciones, más interesadas en que el guion vibre o suene con su interacción. Sin duda este tipo de relatos guionizados tienen futuro.

Comentarios

comentarios