¿Es cierto que los idiomas son una asignatura pendiente? En líneas generales son una barrera que, por diversos motivos, no nos atrevemos nunca a cruzar. De hecho, si uno mira las cifras publicadas por EF, los españoles a veces vamos hasta para atrás con el inglés. No digamos ya otros idiomas.

En un mundo en que el inglés está copando la red de redes, más nos vale ponernos las pilas. Cada vez habrá más contenido en este idioma en internet, acompañado por el chino simplificado y otros idiomas como el hindi o el árabe. Así que mi pareja y yo nos hemos puesto las pilas… jugando a aprender.

La competitividad al aprender un idioma

aprender idiomas pique

Hará unos ocho meses me puse a estudiar un nuevo idioma. No hubo ningún tipo de motivo de gran calado ni una propuesta a futuro. Ninguna reflexión del estilo “esto me vendrá bien”. Era el segundo día de vacaciones, me aburría, y me bajé una de esas aplicaciones para aprender idiomas. Sin más.

Mi pareja se unió unos meses después y ahora usamos Duolingo. Esta app no tiene nada especial más allá de que nos permite “competir” entre nosotros aunque estudiemos diferentes idiomas. Tampoco le tenemos especial cariño, ni nos paga por hablar de ella. Podríamos haber usado Babbel, Busuu o cualquier otra. Son todas iguales.

Es más, Duolingo tampoco es la más precisa, y en muchas ocasiones hemos encontrado errores brutales. Pero nos vale para luchar el uno con el otro a ver quién aprende más, medido en puntos de experiencia. Todas estas aplicaciones usan técnicas de gamificación similares.

Si terminas una nueva lección, +10 puntos. Si lo haces sin errores, +5 puntos. ¿Consigues cerrar un tema con éxito? Pues para ti un par de lingotes (virtuales). Es una fórmula interesante de tenerte enganchado y aprendiendo, aunque como mencionaré abajo tiene sus fallos si vas solo a por puntos.

La parte buena de competir en idiomas

Como puede observarse en el gráfico de abajo, registro desde hace casi dos meses los puntos que nos hacemos mi pareja y yo. Tener métricas es importante. Yo soy el azul y, sí, voy perdiendo. En mi defensa diré que ella partía de un nivel bajo y yo de un nivel nulo. Pero terminaré por alcanzarla.

aprender idiomas porque te picas con otra persona

En apenas un mes de practicar, aunque yo llevaba unos pocos más, me sacó más de 7.000 puntos de golpe haciendo lo que Duolingo llama “exámenes”. Si te pasas un examen puedes ganar muchos puntos de una tacada.

Sin embargo, en el largo plazo, los puntos dependen del tiempo que le dedicas. Más tiempo, más puntos, y el competir contra alguien motivado (mi pareja es altamente competitiva) me hizo darme cuenta de que yo iba bastante flojo.

Esta es una gran ventaja de estudiar idiomas con un compañero: existe cierta estrategia de refuerzo, un pique por no quedarse atrás.  Es una forma de mejorar notablemente y, para muestra, la comparación entre gráficas.  Si sigo así la alcanzaré en poco menos de dos meses. Esa es la parte buena.

Cuidado con la gamificación: se te puede ir de las manos

Pero hay una parte mala. después de varias semanas de jugar compitiendo a ver quién se hacía más puntos, descubrí que la estrategia ganadora no era aprender más, sino repetir una y otra vez lecciones previas. Es más, si repites la lección número uno (“hola”, “adiós” y esas cosas) muchas veces, te harás muchos puntos.

Pero yo no quería repetir lecciones, quería avanzar. Aprender. ¿El problema? Mientras que repetir una lección me llevaba entre dos y tres minutos, meterme en una nueva requería entre 50 minutos y una hora y media. Por lección. La diferencia es notable pero, ¿había algún término medio que maximizará puntos y me ayudase a aprender?

Mi estrategia personal con los idiomas

No soy ningún experto en el estudio de idiomas, pero llevo desde agosto del año pasado dándole al tema y usando aplicaciones. A día de hoy uso una estrategia que requiere, sí o sí, de una toma de datos. Básicamente registro el número de fallos que tengo por lección. No es nada del otro mundo. Luego hago la media:

  • Con menos de 1 fallo de media en los últimos 50 ejercicios, me obligo a abrir una nueva lección que estudiar, que copio en detalle en una libreta.
  • Si tengo entre 1 y 2 fallos, entonces continúo con las lecciones que tengo abiertas, para bajar la cifra, y copio solo cuando me equivoco.
  • Cuando voy bastante mal y tengo más de 2 fallos, solo puedo “practicar” (es una opción de estas apps en las que te lanzan un batiburrillo de ejercicios de muchos niveles distintos) una y otra vez hasta que baje.

Como digo, nada del otro mundo. Es como con el carné de conducir y los test online: si fallo más de X veces, suspendo y vuelvo a la casilla de salida hasta que supere con éxito el examen. En Duolingo, acumular una media de 1 fallo es como sacar un 9,5 de media sobre 10, lo que me parece un nivel aceptable para avanzar.

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La cuenta se puede hacer hasta de cabeza si eres un poco hábil, aunque yo uso una hoja de Excel como la de arriba por pura pereza. Además, la he configurado mediante fórmulas simples para que se ponga verde la parte en la que tengo que trabajar. En realidad basta con la tabla.

Espero que este artículo suponga el impulso que necesitabas para estudiar idiomas. Como indico, yo empecé con uno porque me aburría y no sabía qué hacer con mi vida menos de 48 horas después de empezar las vacaciones (no se me dan bien). Mucha suerte con tus estudios.

 

Imágenes | Micaela Parente

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