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Independientemente de que nos decantemos más por el libro o por la película que se base, la literatura ha demostrado ser una y otra vez una materia prima excelente para el cine. Partiendo de la base de que son dos lenguajes completamente diferentes y que, por tanto, compararlos puede llevar a valoraciones un tanto injustas, hay que admitir que existen películas que no tienen nada que envidiar a los libros originales en los que se basan. Otras, en cambio, no es que se consideren mejor o peor que los libros, es que, por los motivos que sea, directamente ni siquiera se tiene conciencia de que se basen en libros. A continuación, ocho películas que nacieron en la página escrita pero que casi nadie tiene constancia de ello.

Psicosis (1960)

Alfred Hitchcock adquirió los derechos cinematográficos de la novela de terror homónima de Robert Bloch en 1959 por 9.500 dólares, y que a su vez se inspiraba en los crímenes de Ed Gein, un asesino en serie de Wisconsin. El director llegó incluso a comprar todas las copias disponibles en el país para mantener la intriga que la historia podía generar en el público. A pesar de que hoy en día se considera una de las mejores películas de Hitchcock, en su momento Paramount Pictures no quiso que el director la rodara porque consideraba que era un material que hería la sensibilidad. Por ese motivo, Hitchcock aportó su propio dinero para ayudar a financiarla película y utilizó a su equipo Alfred Hitchcock Presents para hacerlo. Así mismo, se acordó filmar la película en blanco y negro para mantener bajos los costes de producción.

Rambo (1982)

El escritor David Morrell vendió los derechos cinematográficos de su novela First Blood en 1972, poco después de su publicación, a Columbia Pictures, que a sus vez se lo vendió a Warner Bros.. Sin embargo, su adaptación cinematográfica requirió un intenso trabajo debido a que tocaba un tema delicado, el de la Guerra del Vietnam: la historia pasó por tres compañías y dieciocho guiones. Finalmente, Andrew G. Vajna y Mario Kassar, dos distribuidores de películas con esperanzas de hacerse productores, obtuvieron los derechos. La principal diferencia entre el libro y la película es su final. El personaje John Rambo se suicida al final del libro, mientras que en la película se entrega a las autoridades.

La cosa (1982)

La cosa, de John Carpenter, se basaba en la novela corta de ciencia ficción ¿Quién anda ahí? escrita por John W. Campbell bajo el seudónimo de Don A. Stuart y publicada en agosto de 1938 en la revista Analog Science Fiction and Fact. En 1973, fue votado por la Asociación de escritores de ciencia ficción y fantasía de Estados Unidos como uno de los mejores relatos de ciencia ficción. La película de Carpenter en realidad es un remake del film de Howard Hawks The Thing from Another World, de 1951. Ambas películas están basadas en la novela corta de Campbell, siendo la de Carpenter la versión más fiel a la obra original.

La chaqueta metálica (1987)

En 1987 Stanley Kubrick adaptó Un chaleco de acero, una novela semi-autobiográfica publicada en 1979 por el veterano Gustav Hasford, acerca de sus experiencias en la Guerra de Vietnam. La novela de Hasford era la primera entrega de la «Trilogía de Vietnam», pero Hasford murió poco después de completar su secuela y antes de escribir la tercer entrega. Tanto el libro como la película cuentan la historia de soldados que van desde el campo de entrenamiento hasta el frente de la Guerra de Vietnam, pero la película de Kubrick reorganiza la estructura de la novela en un tono más coherente y trágico.

Jungla de cristal (1988)

En 1975 Roderick Thorp vio la película The Towering Inferno, que trata sobre un rascacielos que se incendia. A continuación se quedó dormido y soñó que veía a un hombre siendo perseguido por hombres armados a través de un rascacielos. Se despertó y decidió convertir esa idea en la secuela de El detective, bajo el título de Nada es para siempre. El cambio más significativo del libro con respecto a la película fue cambiar el nombre del protagonista, de Joe Leland a John McClane, un nombre que quedaría en el imaginario colectivo para siempre.

¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988)

La Compañía Walt Disney adquirió los derechos del libro de 1981 de Gary K. Wolf ¿Quién censuró a Roger Rabbit? Frank Marshall, Kathleen Kennedy y Steven Spielberg desarrollaron el proyecto y convencieron a los estudios rivales, Warner Bros, para que prestaran a Disney algunos de sus icónicos personajes de dibujos animados, como Bugs Bunny o el Pato Lucas. Ambientada en Los Ángeles en 1947, la trama gira en torno a un detective privado llamado Eddie Valiant, que investiga el asesinato de un conocido empresario, siendo el principal sospechoso un personaje animado llamado Roger Rabbit. La mayor diferencia entre libro y película es que esta última era más familiar y tenía un tono más ligero.

Señora Doubtfire (1993)

La famosa comedia de 1993 Señora Doubtfire, protagonizada por Robin Williams, está basada en una novela juvenil de la escritora británica Anne Fine titulada Alias Madame Doubtfire. La película y el libro comparten tramas muy similares: ambos presentan a un hombre que, después de un complicado divorcio que limita su tiempo con su familia, se viste como una anciana para conseguir un trabajo como niñera de sus hijos.

Slumdog Millionaire (2008)

Ganadora de ocho Premios Óscar, Slumdog Millionaire se basó en la novela ¿Quiere ser millonario? (titulada originalmente Q & A), del escritor y diplomático indio Vikas Swarup, publicada en 2005. La historia trata sobre un joven huérfano llamado Ram Mohammad Thomas, que se convierte en millonario en un concurso de televisión y que después es encarcelado acusado de fraude. El relato se basa por una parte en el proyecto «Agujero en la pared», que fue puesto en marcha en favelas en la India, y en la historia de un exintegrante de las fuerzas armadas del Reino Unido llamado Charles Ingram, que fue acusado de hacer trampa en el programa «¿Quiere ser millonario?».

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