Hace unos días Rob Donoghue, diseñador, denunciaba en Twitter una de las últimas cagadas de las tecnológicas. La tienda electrónica Microsoft Books cerraba, y como consecuencia de ello ningún usuario podrá volver a leer sus libros a partir de julio de 2019. Sorpresa: el DRM sigue sin tener sentido.

Microsoft Books es una categoría dentro de la tienda del gigante de internet que lleva años funcionando. Ahora parece que Amazon ha ganado la batalla, y el resultado del cierre de esta línea de negocio es que los usuarios perderán sus lecturas por culpa del DRM.

drm libro proteccion servicio microsoft amazon

¿Qué tiene que ver esto con el DRM?

El DRM (Digital Rights Management) es un sistema de seguridad que busca proteger los derechos de autor. Kindle usa DRM. Google Books también. Este aspecto de la tecnología impide al propietario que compró el libro descargarlo en un formato con el que está familiarizado, como PDF, EPUB o MOBI.

Eso significa que los usuarios de Microsoft Books no podrán acceder a la copia virtual de los libros que compraron en su momento porque la plataforma que los sostiene cierra. No hay forma de transferirlos a ningún otro dominio, sistema o formato. Esa es la magia del DRM, un sistema que, por cierto, ni siquiera funciona.

No se puede poner puertas al campo

La piratería es mala, sí. Cuando alguien te roba contenido y no paga por ello o se lucra, está cometiendo un delito. El DRM buscaba evitar esto, pero lo cierto es que la tecnología de control de acceso no vale para nada. Su buscas en el oráculo de Google “quitar el DRM” aparecerán decenas de tutoriales.

drm estupidez

La mayoría de ellos requieren menos de diez minutos de seguir pasos muy sencillos para quitar el DRM. En su libro ‘Haz clic aquí para matarlos a todos’ (2019, Bruce Schneier estima en 24 horas el tiempo que duran los sistemas DRM antes de que alguien los rompa. No se puede poner puertas al campo.

Si la tecnología funcionase y evitase las copias piratas, el Digital Rights Management sería una medida inteligente. Pero si por un lado no hace lo que se supone que pretende, y por otro se convierte en una herramienta que deja indefensos a los usuarios, tenemos un problema. Una gran cagada.

Con el DRM no eres dueño de lo que compras

El caso de Microsoft Books es solo el último, pero ni el más llamativo ni el primero. En 2012 una usuaria de Amazon llamada Linn vio cómo la plataforma cerraba su cuenta impidiéndole acceder a los libros por los que había pagado. Tras varios intentos de comunicación con Amazon, desistió.

La respuesta del gigante era siempre la misma: has incumplido los términos y condiciones. No importa que Linn en realidad no lo hubiese hecho. Con los T&C no hay juicios, ni defensa. No hay tribunal para apelar, y todas las comunicaciones terminan en frustración.

Cada vez más YouTubers denuncian cómo les cierran vídeos de su plataforma. Lo último ha sido el borrado masivo de vídeos históricos y culturales relacionados con el Holocausto. Y usuarios de Twitter como Roboz @LI3PeO se empiezan a acostumbrar a los baneos frecuentes.

¿En qué casos merece la pena el DRM?

Escribía este artículo cuando una compañera de Twitter ha confirmado que Kindle Unlimited tiene tres mese de acceso “gratuito” para los que tienen Amazon Prime. Incluso aunque fuese la clásica prueba de 30 días, merece la pena. Hace un año usé la cuenta de mi pareja para probar ese mes y leí siete libros por cero euros. Pega: ahora ya no tengo ninguno de aquellos libros.

Con el DRM hay que tener en cuenta que lo que pagas (en este caso fue gratis) no te lo puedes llevar. Si el sistema se cae, cierra, te banean o te vas, pierdes lo que pagaste. Eso no te lo dicen cuando contratas algunos servicios, o aparece en las extensas Condiciones. Para quien pueda interesar, aquí la prueba gratuita de 30 días, aunque resulta imprescindible ponerse una alarma para no pagar.

¿Hay momentos en los que compro con DRM? Sí, ofertones y gangas. El resto en papel, sin DRM o con pago social como ocurre en el caso de Lektu, una biblioteca que recomiendo visitar.

Imágenes | Max Delsid

Comentarios

comentarios