Jeff Lemire es uno de los guionistas de cómic más laureados, interesantes y rompedor de los últimos tiempos. Y defender esta aseveración es tan sencillo como leer Royal City, su nueva obra, y la primera que también dibuja en algún tiempo. La producción de Lemire gira alrededor de una narrativa intimista, cercana a la América rural, a la zona industrial, las crisis personales derivadas de una sociedad decadente anclada en valores que van muriendo lentamente. Saltó a la fama gracias a la saga Essex County, que en pocas páginas y con su dibujo casi bocetado y de colores apagados que tanto le caracteriza, demostraba una pulsión dramática que sobrepasaba, con mucho, las páginas del tebeo.

Con este primer volumen de Royal City, editado en castellano por Astiberri, la acción nos transporta a una de estas ciudades industrializadas que va cayendo lentamente en el olvido, arrastrando consigo a sus ciudadanos. En este punto, una familia se reúne tras el ictus que sufre el padre. Unos hermanos que huyeron de la ciudad y que, en realidad, son desconocidos. Matrimonios que se desmoronan, un futuro al que temer, el drama de crecer y envejecer y el dolor por una tragedia del pasado que rompió la familia. Una historia muy cercana a las obras que encumbraron a Lemire, tales como la citada Essex County Un tipo duro. 

A veces me pregunto si criarme en Royal City fue duro… o si lo es en todas partes. O sea, hay algo diferente en este sitio. Juro que se nota por la noche. Una cosa rara que se arrastra rozándolo todo. Te mantiene despierto y hace que te sientas más solo aún. O tal vez sea eso. Que estoy solo del todo.Royal City

Como ya acostumbra, Jeff Lemire construye personajes al mismo tiempo que construye escenarios. Y es que, si lo comparamos con autores como Stephen King (y no es gratuita esta comparativa), los escenarios son igual de importantes que los personajes o la trama. O, quizás, más. Ocurre que Royal City funciona no como escenario, sino como conflicto mismo. La lucha de los personajes es interna y externa, pero el escenario es, al mismo tiempo, una representación de las ciudades deprimidas del interior de los Estados Unidos. Estas pequeñas poblaciones que crecieron en los años ochenta gracias al auge de la industrialización y que, con las depresiones económicas y los cambios en los paradigmas de negocio y explotación, ven envejecer su población y huir a las grandes ciudades a sus jóvenes valores. Un tema recurrente en el autor que se guarda su arte con el lápiz para este tipo de historias (y que precisan de un estilo tan particular para apoyarse visualmente).

Hay algo que encandila a los lectores de Jeff Lemire, y explicarlo es meterse en camisas de once varas. Tanto en sus obras íntimas, cercanas a un realismo mágico que mira a latinoamérica pero hunde sus raíces en los Estados Unidos, hasta las que versan sobre superhéroes y que son igualmente muy recomendables. Esta conexión entre un tipo de narrativa tan cercana a lo que podríamos leer en obras de gran calado como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez (la obsesión por la genealogía, los elementos paranormales, el paso de la población rural a la industrializada…), junto con el dibujo casi a vuela pluma, estudiadamente simple, que huye de un color concreto, saturado, hacen de Royal City un ejemplo tangente del estilo del autor. Este primer volumen, que viene editado en pasta dura, nos presenta el conflicto de la familia Pike y nos abre la puerta a una historia que promete estar llena de amargura, secretos familiares, conflicto, pero también de búsqueda de redención y lucha por vivir.

La editorial Astiberri ofrece la lectura de un avance en este enlace.

Jeff Lemire (Essex County, Ontario, Canadá, 1976) ha ganado numerosos premios, y su trilogía Essex County, que comprende los títulos Historias de la granja (Astiberri, 2008), Historias de fantasmas (Astiberri, 2009) y La enfermera rural (Astiberri, 2010), fue destacada en 2011 como la mejor novela canadiense de la década.

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