Hace diez años me topé con una increíble película llamada Ink del director Jamin Winans. Quedé asombrado por la historia pero también por la música, las actuaciones y la excelente cinematografía. Un verdadera joya del cine independiente. El protagonista del film es Christopher Soren Kelly un talentoso escritor, actor y director que vio cambiada su vida luego de participar en el mencionado film. Este año estrenó su primer largometraje como director, The Tangle, por el que acaba de recibir un premio en el Buffalo Dreams Fantastic Film Festival. La película trata de un asesinato en un contexto distópico donde la conectividad ha llegado al extremo. En la película se puede ver el amor de Kelly por la ciencia ficción a la vez que sobresalen sus raíces literarias y filosóficas.

“Durante mucho tiempo fui profesor de filosofía y fue en ese periodo cuando decidí retomar la actuación. Durante mi periodo académico extrañaba mucho lo artístico. Fue cuando hice «Ink» que decidí dejar la academia. Se trataba de un proyecto muy grande para lo que estaba acostumbrado. Fueron sesenta días de trabajo intenso. Lo acepté sin saber que haría después pero al terminar de filmar decidí renunciar a la docencia para dedicarme a la actuación de manera full-time.”

Desde ese momento Christopher no solo se metió de lleno en la actuación sino que de a poco comenzó a incursionar en la realización cinematográfica. Sus primeras producciones fueron cortometrajes que realizó junto a su pareja, la actriz, productora y profesora de meditación Jessica Graham.

“Somos socios en la vida y en el trabajo y es realmente maravilloso que podamos trabajar tan bien juntos y apoyarnos mutuamente.”

También lo asesoró Jamin Winans con quien trabajo en varios proyectos mas.

“Uno de los primeros proyectos que hice como actor fue el cortometraje Blanston de Jamin Winans. Fue ahí cuando lo conocí. De hecho ese fue su primer trabajo como director. Luego me llamó para su primer largometraje, 11:59, en el que interpreté a un personaje secundario. Para cuando él comenzó a escribir “Ink” ya teníamos muchas experiencia de trabajo juntos por lo que de entrada me consideró para el personaje de John.”

Mientras me acomodaba para charlar con Christopher por Skype le pregunté si conocía la infusión que yo bebía.

“Sí, conozco el mate. Tuve un roomate argentino durante un año.”

Luego le pregunté si quería hacer la entrevista en Español o en Inglés pero prefirió el segundo idioma.

“Pasé diez meses en Madrid y viajé por Sudamérica pero necesito por lo menos una semana en una país de habla hispana para recuperar la fluidez.”

¿Cómo empezaste?

De chico escribía historias y luego las filmaba. Era algo de familia. Me la pasaba escribiendo, dirigiendo y actuando. Antes de ser actor y director fui escritor. Me la pasé toda mi vida escribiendo. Soy una persona a la que le gustan hacer muchas cosas.

¿Cuándo empezó tu amor por la ciencia ficción?

Siempre fui fan de las ciencia ficción y la fantasía, sobre todo de la primera. Leía mucho a Asimov y a otros autores clásicos del género. Por eso fue un placer trabajar con Jamin que también amaba el tipo de historias que te vuelan la cabeza. Él trabaja mucho los relatos que mezclan la fantasía y la realidad. Una suerte de realismo mágico.

Se nota mucho que Borges influyó en tu obra.

Sí, Borges es uno de mis autores favoritos. Podés encontrar su influencia en todo lo que hago. Al haber estudiado filosofía me siento atraído hacia esa ciencia ficción intelectual. Antes de filmar “The tangle” tenía otro proyecto que debí posponer porque era de alto presupuesto. Ese guion, titulado “Crossing the floods”, está muy influenciado por el cuento de Borges “La biblioteca de Babel”. Quizás sea el próximo proyecto que hagamos.

Sentí algo de “Las ruinas circulares” en tu cortometraje Chasseur.

Sí, quizás. Los elementos de la historia son diferentes pero tal vez haya algo, no lo había pensado.

Joshua Bitton y Christopher Soren Kelly en The Tangle

¿Qué cuentos te gustaron de Borges?

“El jardín de los senderos que se bifurcan”, “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”,“La ruinas circulares”, “Funes el memorioso”, “El aleph”. También hay un par de poemas en los que habla de sueños con tigres cuyo título no recuerdo.

¿Qué tipo de historias te gusta contar?

Me gustan las ideas complejas. Muchas de las personas que vieron “The Tangle” resaltaron que si bien se plantea un futuro distópico no está definido si el escenario es presentado como algo positivo o negativo. Hay una cierta ambigüedad y creo que eso es porque existe una complejidad en la naturaleza humana. Somos inherentemente complejos. Es interesante que algunos se identificaron más con el antagonista que con el protagonista. Eso ocurre porque todos los personajes tiene motivos validos con los que unos puede identificarse. Hay múltiples puntos de vista dentro de cada uno y existen diferentes capas en sus personalidades.

¿Esa complejidad que te fascina es el motivo por el que estudiaste filosofía?

Siempre sentí una atracción hacia la física y la filosofía porque me fascinan las preguntas profundas, pero, al mismo tiempo, siempre fui un artista y sabía que con lo académico no me alcanzaba. La actuación, la escritura y la música son cosas que están relacionadas porque tienen que ver con la creación de algo. El acto creativo es similar en distintas áreas y artes. Como se trata de el mismo impulso encontrás los mismos desafíos en cada una de ellas.

¿Cómo llegaste a “The Tangle”?

Luego de ganar varios premios con el cortometraje Monkeys decidimos que era hora hacer un largometraje. Ahí comencé a escribir “Crossing the flood” pero el presupuesto era muy elevado. Por eso decidí escribir “The tangle” que era más accesible y al mismo tiempo se relacionaba con la ciencia ficción que leía de chico. También los personajes me resultaban familiares porque ya venía trabajando ese tipo de personalidades. A su vez, la forma en la que está escrita es muy poética, algo que disfruto mucho hacer con lo que escribo. Lo escribí en un tiempo relativamente corto pero fluyó de manera natural.

Christopher Soren Kelly y Jessica Graham en The Tangle

Vos y tu pareja son personas espirituales, ¿cómo influye esto en tu arte? 

En general, dada mi formación espiritual, busco realizar historias que no dependan de la violencia para ser entretenidas. Igual en “The Tangle” hay violencia (risas). Es un trama de misterio y asesinatos. Creo que mi espiritualidad es un reflejo de mi vida artística, y mi arte es un reflejo de mi espiritualidad. Todo es un intento de experimentar la vida de la forma más plena posible.

¿Cómo fueron tus viajes por Latinoamérica?

He ido a Sudamérica tres veces. Recorrí lugares donde no había mucha gente y por eso pude sentirme como fuera del mundo, alejando de todo. En esa época no había mucha Internet. En Quito trabajé con la fundación de Patch Adams. Fue una linda experiencia. Me encantaría seguir explorando.

¿Cuáles son tus películas preferidas?

Jacob’s Ladder es una mis películas favoritas. Plantea preguntas muy interesantes y su influencia se puede ver en Chasseur. Me encanta Terry Gilliam, “Brazil” es otra de mis favoritas. También disfruté “Doce monos” y “Time bandits”. La última es una película rara porque parece para chicos pero es muy oscura. Tiene esa cosa de los cuentos infantiles de los hermanos Grimm que eran para chicos pero que poseían elementos muy perturbadores. Me encanta “Blade Runner”. Hay una influencia en “The Tangle”. También soy fan de Tarantino. La estructura de bajo presupuesto de “Perros de la calle” la tomé como modelo. Todo ocurre en unas pocas locaciones.

¿David Lynch?

A David Lynch lo admiro más como artista que a su obra. Igual “Twin Peaks” es increíble y “Mulholland Drive” es una obra maestra. Puedo verla infinitas veces.

¿Sos director de cine o escritor?

Me considero un escritor que dirige películas. Por eso mis influencias son más literarias que cinematográficas.

¿Estás orgulloso de tu primer film?

Sí, estoy muy orgulloso de cómo quedó. Sobre todo porque trabajamos con un presupuesto limitado. Quedó como quería que quedara y es mía. Es una película rara y no creo que le guste a todo el mundo pero es algo propio y pensar eso me hace feliz. Cuando en el cine hacés cosas nuevas seguro habrá defectos pero eso son los riesgos de innovar. Me encantan los directores que recorren nuevos terrenos.

¿Cómo se refleja tu lado escritor en tus películas?

Me gusta jugar con el lenguaje. Mi madre es una poetisa y mi abuelo un profesor de literatura por lo que el lenguaje y lo literario es una impronta que se ve en todas mis obras como cineasta. Por eso construyo historias centradas en los personajes. Me gusta hacer las preguntas más profundas posibles y sacar a la luz lo que significa existir en esta realidad.

¿Qué otros proyectos hicieron con Jamin Winans? 

Hicimos varios proyectos más: Uncle Jack, The Frame. La última es una excelente película de ciencia ficción. Nos hicimos buenos amigos y realmente me ayudó mucho cuando comencé a dirigir. Compartimos muchos intereses similares. Fue un placer y un honor haber sido parte de “Ink” y de “The frame”.

¿Cómo cambió tu vida con “Ink”?

Ink fue una de las primeras películas en la era de la nueva distribución, donde podés llegar a una gran audiencia por fuera de los canales tradicionales. Cambió mi vida porque luego de filmarla el éxito me permitió mudarme a Los Ángeles para dedicarme full time al cine.

¿Harías una película en español?

Si tengo la posibilidad me encantaría. Amo viajar. Tendría que ser el rol de un estadounidense hablando español porque mi acento se notaría mucho (risas).

¿Cómo se trabaja en el circuito independiente?

Cuando la gente ve “The tangle” no puede creer que la hayamos hecho con tan poco. Fuera del mainstream del cine hay muchas posibilidades para financiar películas independientes y eso es algo que vengo haciendo hace tiempo. Ya conozco los trucos del oficio. Hay muchas posibilidades. En cierta medida es el lejano oeste porque todo cambia a cada minuto.

¿Qué otros proyectos tenés?

“Crossing the Flood”, que está parcialmente basada en Borges y trata sobre dos personas atrapadas en un hotel de infinitas habitaciones. También tengo un proyecto de ciencia ficción de alto presupuesto pero para eso necesito a los grandes estudios. Me gustaría hacer algo con Travis Milloy con quien trabajé en Infinity Chamber.

¿Con que director te gustaría trabajar?

Paul Thomas Anderson. “There will be Blood” es una obra maestra.

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