Pintura de Congo (Fuente).

Este diciembre más de medio centenar de cuadros del chimpancé Congo saldrán a la venta después de ser expuestas en la galería londinense The Mayor Gallery. Las pinturas son propiedad de Desmond Morris,famoso por presentar Zoo Time, un programa del Reino Unido transmitido desde el zoológico de Londres en la década de 1950. Además de presentador de ese espacio, Morris fue un destacado zoólogo, etólogo y pintor abstracto, además de autor de muchos libros de divulgación científica, entre los que destaca El mono desnudo, de 1967, que examina a los seres humanos a través de la óptica de un zoólogo.

Según el Telegraph, un día Morris le ofreció al joven chimpancé Congo un lápiz, un papel y el resto fue historia. «Vagó un poco y luego se detuvo. ¿Volvería a suceder? Sí, lo hizo, y una y otra vez», recuerda Morris. El zoólogo se dio cuenta de que Congo podía hacer círculos e incluso tenía un sentido de composición, rellenando partes del papel para equilibrar sus dibujos. Finalmente, Morris dejó que Congo pintara, y si bien nunca hizo ninguna muestra de arte representativo, parecía tener algunas habilidades cuando se trataba del arte abstracto. Y tanto se aficionado al arte que necesitaba sus sesiones regulares. Si alguien trataba de detenerlo antes de terminar un cuadro se ponía a gritar y si intentaban animarlo a que continuara pintando una vez que consideraba que un cuadro estaba terminado se negaba a hacerlo.

Congo se convirtió en una celebridad después de aparecer en Zoo Time. En 1957, su trabajo se expuso en el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres. Algunos de los personajes más renombrados e ilustres del mundo del arte compraron sus obras, incluyendo a Pablo Picasso. Joan Miró cambió dos de sus piezas por una de las de Congo. Al ver el trabajo del chimpancé, Salvador Dalí bromeó: «La mano del chimpancé es casi humana; ¡La mano de Jackson Pollock es totalmente animal!».

Como explica Morris, «cuanto más experimentado era el artista, más entendía lo que estaba haciendo Congo porque podían ver la composición de sus líneas». Lo importante no es el arte de Congo en sí, que no es mejor que el de grandes artistas, sino lo que representa. Su capacidad para hacer un patrón abstracto controlado y luego variarlo de diferentes maneras significaba que dentro del cerebro del mono existe un sentido estético, muy primitivo, pero presente en una especie no humana. Y añade Morris: «Verlo pintar fue como presenciar el nacimiento del arte». James Mayor, director de la galería que expondrá el trabajo de Congo, también elogia al chimpancé diciendo que sus pinturas son muy buenas y que él es un artista fascinante.

La mayoría de las cuatrocientas obras de arte de Congo se vendieron después de la exposición de 1957. Otro montón de piezas se vendió en The Mayor Gallery después de ser expuestas con otros dos artistas primates en 2005 en una muestra llamada «Ape Artists of the 1950’s». Ese mismo año, tres de las pinturas de Congo se vendieron por una suma total de 25.000 dólares en una subasta, veinte veces que el precio que se esperaba. Se estima que el último lote de pinturas se venderá por un total de unos 250.000 dólares. Morris, que ahora tiene 91 años, afirma que va a conservar las anotaciones de las investigaciones científicas que hizo con Congo, pero que ya era hora de poner las pinturas a disposición de otros coleccionistas.

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