Los dioramas fueron inventados por Phillippe Jacques de Loutherbour en el Londres de 1781, pero no se popularizaron hasta 1822 con Louis Daguerre y, sobre todo, a partir de finales del siglo XIX y principios del XX gracias a Frank Chapman, conservador del Museo Americano de Historia Natural. Este tipo de maquetas presenta escenas de la naturaleza, de ciudades, de eventos históricos, de batallas, etc., con figuras humanas, vehículos, animales o seres imaginarios, con la intención de simular un entorno real.

Los dioramas despiertan las pasiones de aficionados de todo el mundo, que no dudan en dedicar horas y horas a la elaboración de esos detallados mundos en miniatura. Ahora bien, de un tiempo a esta parte Internet ha popularizado un nuevo tipo de diorama que se ha convertido en el objeto del deseo de infinidad de lectores: el diorama librero. La idea es muy sencilla: crear el diorama como si estuviera encajonado entre los libros de una estantería, consiguiendo la mayor parte de las veces que la profundidad dé la sensación de que la escena se pierde en el fondo. La iluminación y el detallismo de las escenas hace el resto. Desde un salón con chimenea y un estante lleno de libros hasta la entrada de un castillo o un bosque, o incluso una reproducción del mismísimo Callejón Diagón, estos dioramas han encandilado a toda clase de lectores.

Comenzaron de forma individual y poco a poco los aficionados a estos dioramas se han ido agrupando en comunidades, muchas de ellas en Reddit. Sin embargo, la situación que se ha generado es curiosa, porque la oferta de este tipo de productos es infinitamente inferior a la demanda.

Crear este tipo de productos es un proceso claramente laborioso, que lo tiene todo de hobby y en el que hay que echar muchas horas. Es evidente que con el tiempo y el trabajo que hay detrás de cada diorama un solo aficionado no podría abastecer a todos aquellos lectores que están interesados en tener uno. Basta con subir una imagen de uno de estos dioramas para recibir, a continuación, innumerables usuarios que parecen dispuestos a pagar lo que sea por él. Solo hay que ver el ejemplo de Techarge, uno de los pocos estudios de diseño que se dedica a venderlos. En menos de un mes ha recaudado más de 120.000 dólares a través de Kickstarter, con dioramas como el de Japón, que se vende por 169 dólares o el del Callejón Diagón, que se vende por 189 dólares.

Y es así como nace un nicho relativamente nuevo. Son muy pocas las personas que de momento están sacándole provecho a esta moda. En Etsy encontramos muchas tiendas que venden muebles en miniatura y elementos para casas de muñecas, pero el negocio de los dioramas libreros es todavía bastante virgen.

Fuente.

Si te apetece saber más sobre los dioramas libreros e incluso te animas a fabricarte uno te recomiendo que le eches un vistazo a este foro de Reddit, en el que hay algunas guías prácticas, consejos y trucos para iniciarse en este apasionante mundillo.

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