Sunny Sunny Ann!, esta atípica obra manga viene firmada por Miki Yamamoto, Premio Cultural Osamu Tezuka en el año 2013 y selección oficial del Festival Internacional de Cómic de Angulême, lo que ya debería suponer una carta de presentación lo bastante sólida como para prestarle mucha atención. Si además edita en España la prestigiosa Astiberri, el peso de esta obra está asegurado.

Ann duerme dentro de su coche, toma vino al sol sobre el capó y se ducha en las gasolineras. Decidida, libre y liberada, prostituta ocasional, va donde la lleve el viento, huyendo de cualquier tipo de rutina o ataduras. “Yo no podría soportar ver todos los días el mismo paisaje desde la ventana”, afirma Ann. “Quiero llevar una vida más emocionante, convivir con sorpresas y peligros, el sol y la oscuridad. Mi coche es una alfombra mágica que me lleva adonde quiera, cuando quiera».

Por su camino se cruzarán tipos malintencionados, mujeres tristes y valientes, malas lenguas o niños en busca de cariño. Ann, con sus frufrús y sus mechones rebeldes, es capaz de zurcir corazones al igual que abrir cabezas, puede ser la más generosa o la más feroz, y siempre acaba marchándose veloz por la carretera.

Sunny Sunny Ann! Es el manga más atípico con el que me he encontrado. No solo en su dibujo, que salta a la vista. Huyendo del híperrealismo de la mayoría de mangakas y también del dibujo cercano a la caricatura que vemos en algunas obras, sobre todo juveniles o de terror, nos encontramos aquí con una configuración atípica de las páginas, con cuatro o cinco viñetas por página en general y algunos splash que articulan una historia íntima, feminista, llena de humor ácido y ternura. La historia de Ann se desarrolla en cinco capítulos que funcionan como historias independientes, donde el nexo de unión siempre son Ann, su coche y su road trip por una América soñada, melancólica, algo redneck y que llega al lector bajo el filtro de una mujer ajena a su tiempo y condición social. Una luchadora que ve lo mejor de la vida, incluso en los momentos en que más difícil es verlo; que habla sin tapujos de sexo, que corre siempre hacia delante pero nunca parece estar huyendo.

El dibujo de Sunny Sunny Ann! es toda una declaración de intenciones: fuertemente influenciada, como la artistas reconoce, por la obra de Kyoko Okazaki, por un lado se pone al servicio de la historia, que tiene mucho en común con la obra de Jack Kerouac. Por otro, se aleja de convencionalismos. No es inocente la elección de esa América profunda como escenario, tan alejada de lo que los artistas japoneses suelen retratar. En su lectura encontramos clichés, pero también una apertura hacia el interior del ser humano, algo que no conoce de fronteras. En el primer capítulo se nos presenta a su protagonista, Ann, una mujer libre, prostituta que vaga de un lugar a otro y vive en su coche, aunque sujeta a una serie de normas autoimpuestas que le ayudan a sobrevivir. Así, conocemos a una mujer de gran corazón, aunque pasado incierto, perseguida por una nube gris que nunca deja que oculte sus cielos azules.

La parte central del cómic, una historia sobre un matrimonio bajo sospecha compuesto por una striper y un hombre mucho mayor y millonario, es la que más ternura despierta. Aquí Ann casi es una secundaria: un puente que une las historias. Exploramos aquí un viaje hacia la vejez, el amor, el machismo y la infancia, temas que la autora aborda de forma excelente en páginas llenas de dibujos, sin apenas diálogos, dejando que el lector se deje arrollar por los sentimientos.

Tras terminar la lectura de esta parte central con alguna lagrimilla asomando, Ann se sumerge en otro problema que Miki Yamamoto aborda como una fábula en unas pocas páginas: la maternidad. La protagonista se encuentra con una niña que se siente abandonada por su verdadera madre y busca alguien que la reemplace. Un cuento tierno que resulta, al mismo tiempo, la parte más experimental en cuanto al dibujo, viéndose realmente influenciada por el cómic europeo.

Sunny Sunny Ann! Termina de forma un tanto abrupta, quizás como lo hace la vida misma, dando pie a que aparezca, cuando guste, otro volumen de cuentos de Ann. Miki Yamamoto construye así una narración llena de luz, de humor, que genera en el lector una sensación renovadora. Un auténtico road trip, pero también un experimento sobre el sentimiento humano y el feminismo; la imaginación de un lugar fantástico como ese es América hollywoodiense, al estilo de lo que nos encontramos en películas como Dogville, un relato que se desliga fuertemente del canon japonés y ofrece otra visión, otro estilo, algo genuinamente fresco. No conocía a Miki Yamamoto pero no le perderá la pista. Una lectura imprescindible.

Miki Yamamoto (Toyama, Japón, 1986) es mangaka y profesora en la Universidad de Tsukuba. Sunny Sunny Ann! recibió el Premio Cultural Osamu Tezuka en la categoría de autores noveles en 2013 y formó parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cómic de Angoulême 2019. Miki Yamamoto también es la autora de Bakudan ni Ribon (“Un lazo alrededor de una bomba”, 2011) y de How are you (2014).

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