La locura es esa condición, primero se pensó que del alma y más adelante de la mente, que a lo largo de la historia nos ha provocado a partes iguales atracción y rechazo. Como dentro de ella cabe todo aquello que se sale de la normalidad, su definición ha sido variable dependiendo de la cultura y de las convenciones sociales de la época en la que nos encontremos. Buena cuenta de esa variabilidad la da Michel Focault en su voluminosa Historia de la locura en la época clásica, la monumental obra que le consagró en 1961 como uno de los intelectuales más relevantes de la segunda mitad del siglo XX. Si hasta el Renacimiento los locos eran temidos y repudiados, como una especie de encarnación del mal, a partir de Erasmo de Róterdam y del humanismo la locura pasa a ser una forma de denunciar y criticar las insuficiencias de la razón, entendiendo ambas, locura y razón, como las dos caras de una misma moneda. Desde finales del siglo XIX se abandona el término «locura», que históricamente venía lastrado de connotaciones negativas, y se usa el término de «enfermedad mental» o, algunas décadas después, «trastorno mental». Ahora bien, independientemente de cómo lo llamemos, la fascinación y el miedo generados por este estado se ha mantenido inalterable con el paso de los años.

Un ejemplo de ese interés es el libro que acaba de publicar Lince Ediciones titulado De mentes y dementes que, bajo el subtítulo «El lado oscuro de la psique», recoge ensayos de diferentes autores, psicólogos, filósofos y otros expertos en los vericuetos de la mente humana, acerca de esa condición que tanto nos intriga.

En la contraportada del libro se plantean una serie de cuestiones que independientemente de la cultura o de la época en la que estemos nos hemos hecho una y otra vez en referencia a la locura: ¿Quién es normal y quién no lo es?, ¿por qué las personas padecen problemas mentales?, ¿cómo un placer se convierte en vicio?, ¿cómo podríamos curar una mente enferma?, ¿a qué llamamos locura?, ¿por qué la manera en que utilizamos el lenguaje define nustro concepto del mundo? o ¿qué son los sueños? De mentes y dementes consigue responder a estas y muchas otras cuestiones con enfoque divulgativo, sencillo y ameno, lleno de curiosidades y anécdotas.

Desde artículos más generales en los que se habla, por ejemplo, de los diferentes trastornos mentales, de fobias, de parafilias o de síndromes hasta otros mucho más concretos en los que se analizan los trastornos alimenticios, el modus operandi de diferentes asesinos en serie o la prosopagnosia, ese trastorno que impide reconocer caras de personas conocidas, pasando por ensayos con un punto de vista más clínico, como uno en el que se habla del nacimiento del psiconálisis u otro en el que se explica cómo la neurociencia moderna encaja con Freud. La interpretación de los sueños, el suicidio, el horror que produce el otro o el síndrome de Diógenes extremo, encarnado por los hermanos Collyer, son otros de los temas que podemos encontrar en las páginas de De mentes y dementes.

Además de utilizar un lenguaje al alcance de todos los bolsillos, cada uno de los ensayos está organizado y escrito para que su lectura sea rápida y dinámica. Son abundantes las imágenes, los epígrafes y los apartados complementarios en los que se ofrecen pequeñas píldoras de información extra que ayudan a completar el grueso de los textos. Así mismo, como en cada uno de los ensayos no aparece su autor, se ofrece al final del libro un apartado en el que se especifica quiénes son sus autores y se acompaña con una breve reseña biográfica o una indicación de dónde apareció publicado el artículo.

No se me ocurre mejor descripción de lo que sabemos hoy en día acerca de la locura y de lo que supone este libro que la que Alexis Schreck ofrece en el prólogo del mismo. Para esta psicóloga el conjunto de ensayos que recoge el volumen es «como entrar en una habitación oscura con una vela: vamos alumbrando una esquina solo para percatarnos de todo lo que aún queda en penumbra». Y lo cierto es que cuanto más creemos saber sobre la mente humana más nos damos cuenta de todo lo que desconocemos sobre ella. De mentes y dementes es como un vistazo rápido, furtivo y voyerista a esos abismos más oscuros del alma humana.

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