Una de las novedades que trae Animal Crossing: New Horizons es que permite que los jugadores tengan obras de arte clásicas en sus islas. Aquellos que quieran exponer determinados objetos en el museo del juego pueden ir recolectándolos para donarlos posteriormente. Pero aunque los fósiles, insectos yo peces están disponibles en la naturaleza, las obras de arte solo se pueden conseguir a través de un travieso zorro llamado Redd que aparece por la isla de vez en cuando. Cuando Redd viene de visita, los jugadores tienen la posibilidad de encontrar en su barco cuatro obras de arte clásico a la venta. Pero aunque algunas de ellas parezcan auténticas obras de van Gogh o de da Vinci, en realidad pueden tratarse de falsificaciones.

Algunas falsificaciones son evidentes sin necesidad de ser un experto en arte: las cejas arqueadas en la Mona Lisa, un reloj de pulsera en una escultura clásica o una mancha de café en la esquina del Hombre de Vitruvio de da Vinci. Otras, en cambio, son más difíciles de detectar. En la versión falsa de Las Meninas de Velázquez, por ejemplo, la única diferencia es que la figura del fondo tiene la mano un poco más levantada de lo que debería. Y por si fuera poco, Redd vende las pinturas con nombres que no son los originales sino descripciones de las obras, lo que hace que sea más complicado buscar en Internet las obras originales para compararlas. Para algunos jugadores averiguar si la obra que tienen delante es verdadera o falsa se ha convertido en un auténtico reto.

Los jugadores tienen la oportunidad de mirar de cerca las obras de arte cuando están en el barco de Redd, pero de las cuatro que tiene en venta, solo puede comprar una, así que, en cierto modo, se arriesga a comprar como auténtica una obra de arte falsificada. La última palabra la tiene Blathers, el búho que dirige el museo. Tras un examen más detallado, determinará si la obra es verdadera o si es falsa y, por tanto, el jugador ha sido engañado. Si la obra es auténtica, pasará a exponerse en el museo con un letrero donde se ponga su nombre real.

Determinar la autenticidad de las piezas de arte ya de por sí es un enorme reto para los museos en el mundo real, fuera del juego. En febrero, un museo de Pensilvania anunciaba que se había identificado en su colección una obra genuina de Rembrandt, y no de un miembro de su estudio, como se creía hasta ahora. Por el contrario, un estudio publicado en marzo identificó los Rollos del Mar Muerto como falsificaciones modernas.

A museos de todo el mundo les ha fascinado la idea planteada por el juego y han ofrecido parte de sus colecciones para poder ampliar la lista de obras de arte. El Museo J. Paul Getty ha ofrecido más de 70.000 piezas para usarlas en el juego a través de su plataforma Art Generator y el Museo Metropolitano de Arte, por su parte, ha dispuesto más de 400.000 imágenes de acceso abierto para poder pasarlas al juego.

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